Tras las PASO en las comunas recontra reeleccionistas: el peronismo y su momento
Lunes, 29 de abril de 2019Por Marcelo Torrez.

El peronismo mendocino festeja en su conjunto. Y está bien. Sus líderes, los intendentes que han triunfado en el primer turno electoral, saben que éste es su momento. Lo que viene será más complejo: la batalla final por extender su poder a territorios que supo gobernar y por la recuperación de la provincia se batirá en otro escenario, con matices nacionales que puede que le jueguen a favor y que nadie podrá evitar pese al desdoblamiento; pero también con un recuerdo fresco de lo que dejó su paso con las administraciones de Celso Jaque y Francisco Pérez que, indudablemente, se encargará de machacar Alfredo Cornejo, el gobernador que se prepara para dar su último discurso institucional ante la Asamblea Legislativa del próximo miércoles, 1 de Mayo.

Las elecciones PASO de este domingo en San Rafael, Tunuyán, San Martín y Lavalle dejan para el análisis mucho más de lo que parece. En primer lugar, la solidez y fortaleza de quiénes están gobernando, en este caso los propios intendentes peronistas que llegaron a esta primera instancia jaqueados por el propio Cornejo que intentó por varios medios sacarlos del juego por el meneado asunto de las reelecciones indefinidas que la Corte está a punto de definir; sea cual fuera esa decisión, los cuatro quedaron habilitados tras el acuerdo político al que accedió el gobernador cuando intuyó haber dado un paso en falso, por lo tardío y extemporáneo que resultó ser aquel decreto que promulgó la reforma del 198 de la Constitución.

Los caciques han demostrado, con los datos de las PASO, tener razón en eso del acompañamiento popular que levantaron, como estandarte, en su defensa. Quizás la excepción sea Giménez, de San Martín. El electorado le advirtió, este domingo, que no están todas con él. Hay desgaste, es evidente.

Pero en concreto, los intendentes irán por el último mandato, seguramente para cuando llegue el examen final en setiembre próximo. Luego, los que los sucedan deberán acomodarse a lo que es, a todas luces, un proceder más republicano y también institucional: dos períodos consecutivos como límite al frente de sus cargos. Una forma de romper definitivamente con los caudillismos y el apoderamiento de los puestos casi para la eternidad. Para todos, no sólo para los peronistas que fueron quienes, con razón, se vieron atacados por un proceder equívoco de Cornejo que no pudo controlar su sed de venganza contra quienes, entiende, le dieron la espalda a la reforma integral de la Constitución que intentó durante su primera parte del mandato que llega a su fin en diciembre.

Lo que viene será difícil para todos. Los cuatro intendentes irán a la elección final en sus municipios con el clima que dejarán las PASO nacionales del 11 de agosto. Se juegan, como todo el peronismo en verdad, a nacionalizar lo más que puedan la contienda, convencidos de que persistirá el clima adverso a Cambiemos. Si es así, puede que el disgusto y desencanto los termine consolidando en el poder, reafirmando, desde ya, sus aceptadas gestiones en el pago chico.

El oficialismo provincial descontaba, desde ya, las derrotas de ayer. Sólo aspiraba a una actuación digna en San Martín, y lo ha conseguido con el comportamiento de Rufeil. Allí seguirá poniendo las fichas con un peso pesado, como es Mario Abed, el oriundo de Junín, precandidato a vicegobernador de Rodolfo Suárez y uno de los políticos con mejor imagen de todo el Este.

Pero lo que tiene por delante es durísimo para defender la provincia. Cornejo parece haber bajado los brazos en cuanto a exigirle al gobierno de Mauricio Macri medidas inmediatas que mejoren la situación de la gente. El radicalismo ya descargó, en la Rosada, todo lo que tenía para ofrecer. Se verá cómo repercute esa suerte de plan de emergencia que se ha denominado críticamente como Plan Octubre. Incluso el gobernador ha usado una bala potente que no tuvo efecto: insinuarle al propio Macri si no pensó en bajarse de la candidatura a la reelección para usar otra estrategia, quizás María Eugenia Vidal u otro en su lugar. Le dijeron rotundamente que no. Ya en Mendoza, luego de aquella reunión de la semana pasada en la Rosada, y tras el jueves negro de la corrida cambiaria, todo indica que habilitó a su ministra de Hacienda, Paula Allasino, a interpretar por qué un grupo de tenedores de bonos argentinos dejó esas posiciones para pasarse a la moneda estadounidense. "El mercado dijo que no quiere a Macri", lanzó la ministra, nueva estrella del cornejismo y aspirante a legisladora provincial para las próximas elecciones por el tercer distrito.

Cornejo maldice los resultados de las políticas de Macri y también muchas de ellas. Cree, como muchos radicales, que lo mejor sería bajarlo para evitar una agudización de la caída de imagen y de intención de voto. A esta altura del partido, lo único que pretende es blindar lo mejor que pueda Mendoza. Y siente que ese objetivo languidece. Pero quién puede garantizar que si Macri da un paso al costado por otro la situación pueda revertirse. Es más probable que el electorado decodifique una mayor debilidad de la entente que gobierna. Algo de eso le respondieron Macri, Peña y compañía la semana pasada.

Aún con el desdoblamiento electoral, Mendoza irá a votar por su nuevo gobierno con la mirada puesta en lo nacional. Será inevitable. Cornejo, que hace tiempo comenzó a castigar con mayor dureza al peronismo, a sus candidatos, a las administraciones de Jaque y de Pérez y desde ya al kirchnerismo, comenzará a probar en serio sus argumentos de campaña este miércoles, el 1 de Mayo. Será su último discurso ante la Asamblea Legislativa. El de la despedida. Además de poner el acento en una interminable lectura de hechos que atribuye como mejoras que logró para la provincia, no perderá la oportunidad de despacharse a gusto con la oposición.

Quienes están cerca han filtrado que el gobernador tiene al menos un par de estrategias de campaña según sea el resultado de las PASO provinciales y quién resulte de esas elecciones el ganador en el frente Elegí, Alejandro Bermejo o Anabel Fernández Sagasti. Pero lo de este miércoles, será el inicio de la provincialización total del debate electoral que tiene como objetivo. El resultado de esa aventura, es incierto.

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Comentarios
Martín
29-04-19 08:27
Esta bueno que exista alternancia en el oficialismo de las juridicciones; esta bueno que nadie se crea dueño de las instituciones y me parece que es un tiron de orejas para cambiemos que solo ha puesto en valor de gestion la obra publica, tal vez lo unico que genere sospechas de transparencia y quiza lo ultimo que demanda una sociedad sedienta de otros valores.
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