Explosivos en iglesias y hoteles
Primeras pistas de los atentados en Sri Lanka y el horror de los niños y bebes asesinados
Martes, 23 de abril de 2019

 Al menos 45 niños y adolescentes, entre ellos un bebé de 18 meses, perdieron la vida en los atentados que dejaron más de 300 muertos el domingo en Sri Lanka, anunció este martes la ONU en Ginebra.

"El total actualmente es de 45 niños y adolescentes muertos (...) y esta cifra todavía podría aumentar", declaró un portavoz del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Christophe Boulierac, quien subrayó que otras jóvenes víctimas "están heridas y luchan actualmente por sobrevivir".

Sri Lanka rendía este martes un emotivo homenaje a los 310 muertos y 500 heridos de los atentados suicidas del Domingo de Pascua, los ataques islamistas más mortíferos en el sudeste asiático, tras los cuales el gobierno decretó el estado de emergencia.

Los 21 millones de habitantes de la isla observaron tres minutos de silencio a las 08H30 locales (03H00 GMT), hora en que estalló la primera bomba, activada por un kamikaze en la iglesia católica de San Antonio de Colombo.

El gobierno decretó una jornada de duelo nacional el martes, por lo cual las banderas ondeaban a media asta en los edificios públicos y la radio y la televisión transmitían programas musicales.

En la iglesia de San Antonio, decenas de personas, con una vela en la mano, rezaron en silencio, sin poder contener las lágrimas.

Tras cumplirse los tres minutos de silencio, los fieles reanudaron la oración en voz alta.

Unos 30 kilómetros al norte de la capital, en la ciudad de Negombo, en la iglesia de San Sebastián, blanco de otro atentado suicida, fueron veladas varias de las víctimas.

Los féretros, que se iban sucediendo ante el altar de la iglesia, estaban rodeados de sus familiares en llanto.

"Hay tantos cuerpos que no podemos velarlos todos al mismo tiempo", explicó a la AFP Anthony Jayakody, obispo auxiliar de Colombo que celebraba la misa.

Al mismo tiempo, las fuerzas de seguridad seguían buscando a los responsables de los atentados, atribuidos por el gobierno al grupo islamista National Thowheeth Jama'ath (NTJ).

Ninguna organización ha reivindicado por ahora la autoría de los mismos.

Represalias

Los ataques con bombas del domingo de Pascua en Sri Lanka fueron represalias por el reciente atentado en dos mezquitas de Nueva Zelanda, dijo el martes un representante del Gobierno de Sri Lanka, que añadió que se cree que dos grupos islamistas esrilanqueses fueron los responsables.

"La investigación inicial reveló que esto fue una represalia por el ataque a las mezquitas de Nueva Zelanda", dijo al Parlamento el secretario de Estado de Defensa, Ruwan Wijewardene.

"Fue realizado por National Thawheed Jama'ut junto con el JMI", dijo, en referencia al grupo Jammiyathul Millathu Ibrahim.

Las autoridades de Sri Lanka han confirmado a día de hoy 321 personas fallecidas y unos 500 heridos por los ataques a iglesias y hoteles el domingo.

Atacantes suicidas

Siete suicidas participaron en los ataques contra iglesias y hoteles de lujo en Sri Lanka que mataron a 290 personas e hirieron a más de 500, dijo el lunes un investigador, mientras que un portavoz del Gobierno aseguró que está involucrada una red internacional. 

Dos de los suicidas se inmolaron en el lujoso hotel Shangri-La, en el paseo marítimo de Colombo, dijo Ariyananda Welianga, alto cargo de la división forense del Gobierno. Los otros eligieron como objetivo tres iglesias y otros dos hoteles.

Un cuarto hotel y una casa ubicada en un suburbio de la capital Colombo también fueron atacados, pero no está aún claro cómo se llevaron a cabo esos atentados.

"Aún continúan las investigaciones", dijo Welianga.

Nadie ha reivindicado la autoría de las explosiones del Domingo de Resurrección, que se produjeron principalmente durante los servicios religiosos o cuando los huéspedes de los hoteles estaban desayunando.

El portavoz del gabinete, Rajitha Senaratne, dijo que una red internacional está involucrada en los ataques, pero no dio detalles.

"No creemos que estos ataques hayan sido llevados a cabo por un grupo de personas reducidas a este país", dijo Senaratne. "Hubo una red internacional sin la cual estos ataques no podrían haber tenido éxito".

El presidente Maithripala Sirisena dijo en un comunicado que el país pedirá ayuda extranjera para rastrear los vínculos internacionales de los atacantes.

El primer ministro Ranil Wickremsinghe reconoció el domingo que el Gobierno tenía información previa sobre posibles ataques a iglesias que involucraban a un grupo islamista poco conocido.

Un informe de inteligencia fechado el 11 de abril y visto por Reuters mostró que una agencia extranjera había advertido a las autoridades de Sri Lanka sobre posibles ataques.

Emergencia nacional

Cuatro de las bombas estallaron aproximadamente a la misma hora del domingo, a las 8.45 de la mañana, y otras dos se produjeron en los 20 minutos siguientes. Las explosiones en el cuarto hotel y la casa fueron por la tarde.

La mayoría de los muertos y heridos son ciudadanos de Sri Lanka, aunque funcionarios del Gobierno dijeron que 32 extranjeros murieron, entre ellos británicos, estadounidenses, turcos, indios, chinos, daneses, holandeses y portugueses.

El hombre más rico de Dinamarca, Anders Holch Povlsen, y su esposa perdieron a tres de sus cuatro hijos en los ataques, dijo un portavoz de la firma de modas de multimillonario.

El Gobierno anunció un nuevo toque de queda desde las 8 pm hasta las 4 am.

Por otra parte, el presidente dijo que en la medianoche del lunes entrará en vigor un estado de emergencia nacional, otorgando a la policía y al ejército amplios poderes para detener e interrogar a sospechosos sin órdenes judiciales.

Se teme que los ataques desencadenen un resurgimiento de la violencia entre las diferentes comunidades religiosas del país. La policía también dijo el domingo por la noche que hubo un atentado con bombas molotov en una mezquita ubicada en el noroeste y ataques incendiarios en dos tiendas propiedad de musulmanes en el oeste.

Sri Lanka, de mayoría budista, estuvo en guerra durante décadas con los separatistas tamiles, pero la violencia extremista se había reducido notablemente desde la victoria del Gobierno en la guerra civil que terminó hace 10 años.

La nación del sur de Asia, donde viven alrededor de 22 millones de personas, tiene minorías cristianas, musulmanas e hindúes. Fuente: AFP y Reuters

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