Opinión
Con las manzanas bajo el brazo
Domingo, 27 de enero de 2019Por Marcelo López.
Por: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

Como aquellos buenos tiempos en que, con sus saquitos azules y camisas celestes, le llevarían algún obsequio en el día del Maestro a las profes del Newman, con el mismo atuendo que se ha transformado en el uniforme de su pasar por la vida, los alumnos recibieron la congratulación esperada de la Directora.

Las felicitaciones de la cúpula del Fondo Monetario Internacional al Gobierno Argentino, fueron seguidas en apenas 24 horas por la muestra de una "preocupación" por el resultado electoral en la Argentina. Las declaraciones de la Directora Lagarde celebrando la estabilización de la economía argentina seguramente habrán sonado a los oídos de los ciclistas furiosos de la City, una señal de aliento para que no decaigan sus fuerzas en la pedaleada hacia la meta de alforjas llenas de ganancias fáciles.

Los números de la semana financiera muestran claramente que las felicitaciones en el boletín llegaron justo cuando se empezaban a mostrar síntomas de una salida de los inversores en pesos, reflejada en una caída del stock de Leliq, muy pequeña respecto a la masa general, pero que fue leída rápidamente.

El Ejecutivo necesita imperiosamente que los inversores volátiles sigan creyendo firmemente que la ganancia fácil está garantizada, por lo menos, por unos meses. Hoy, esta sigue siendo la única entrada de dólares importante que tiene la Argentina, incluso por momentos superior a la de la liquidación de exportaciones. El mes de enero seguramente cerrará con un crecimiento de las reservas, a fuerza de emitir pesos para comprar la lluvia de dólares que, más temprano que tarde, emprenderán su retorno.

Pero sería interesante también analizar por qué en apenas 24 horas el Fondo pasó del éxtasis a la preocupación. Solo lo pueden saber un puñado de personas, pero a lo lejos se puede ver que una cosa son las declaraciones de amor francés de Lagarde, y otra el análisis fino que hacen los técnicos del organismo que ven, como todos, que la estabilización económica que se festeja no es otra cosa que la destrucción total y absoluta del tejido productivo y de crecimiento del país. Algo que no debería sorprender porque ya está más que probado que es la consecuencia de la aplicación de los paquetes de medidas que suele sugerir el FMI cada vez que interviene en la economía de una nación.

En apenas 48 horas, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos confirmó que "estamos en la ruina". La caída de las ventas en supermercados, centros comerciales y mayoristas mostraron números récord, no solo para esta gestión, sino en muchos años.

Al día siguiente los índices de actividad económica del mismo instituto demostraron que la destrucción del aparato productivo -que sus actores denuncian desde largo tiempo- es ya una realidad incontrastable.

De los 16 ítems que el INDEC toma para reflejar la actividad económica, solo cuatro tuvieron un desempeño positivo: Agricultura, Enseñanza, Servicios sociales y de salud y Electricidad, gas y agua crecieron, pero solo uno de ellos -Agricultura- creció por arriba del 1 por ciento (1,9).

Pero si aún hay alguien que necesite una comprobación fáctica del momento que vive la economía argentina, el INDEC declara que la actividad del comercio mayorista, minorista y reparaciones cayó 17 puntos, la industria manufacturera el 12 %, la construcción el 11,4%, los principales motores de la economía entonces están en un momento de caída realmente histórica.

Para tener una dimensión del descenso de la actividad económica en lo que va de este mandato constitucional vale la pena agregar que en noviembre de 2017 el índice estaba 4,2% por debajo de noviembre de 2015 a lo que hay que sumar este 7,6 % de este año.

Sobre la misma hora que el INDEC daba a conocer los números que encendieron la luz roja de los organismos internacionales en materia política, el Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC) informó que el freno de la construcción privada y la obra pública se llevó 21.714 puestos de trabajo y la caída del consumo de cemento en diciembre cayó 19,6% respecto al año anterior.

La acumulación de rachas de números negativos dejó de ser noticia de tan reiterada, mientras el Gobierno se esfuerza por sacar de las mesas de discusión los temas económicos, lo que genera golpes de impacto permanentes cuando el año electoral se instala con fuerza. Precisamente hoy arranca con el primer testeo en La Rioja, donde los ciudadanos irán a las urnas para plesbiscitar la posibilidad de que su gobernador pueda ser reelecto, algo a lo que el oficialismo nacional llama a oponerse.

Los alumnos seguirán llevando sus cestas de manzanas (posiblemente importadas) a los centros de decisión globalizados en busca de buenas notas, mientras los productores locales de manzanas y cuanta fruta pueda dar nuestra tierra ven cómo las mismas caen al piso sin mercado para colocarlas y a ciudadanos a los que cada vez les cuesta más acercarse a las góndolas. 

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