El retorno de los juegos de mesa
Viernes, 11 de enero de 2019

Quizá la industria de los videojuegos esté en auge, pero no a costa de los juegos que utilizan tableros, cartas y otras piezas tradicionales.

Ya se trate de capturar a un asesino, descifrar un código secreto, ganar un campeonato mundial o defender un castillo de sus atacantes, todo es posible en el mundo del juego, y no solo en la pantalla del ordenador.

Juegos de mesa, de cartas, así como otros también analógicos continúan gozando de enorme popularidad en la era del juego digital, según expertos de la mayor feria de juegos de mesa del mundo, Spiel, en la ciudad alemana de Dortmund.

Los juegos de grupo y de acción, dirigidos a familias y niños, están especialmente solicitados, asegura Hermann Hutter, de la Branchenverband Spieleverlage, asociación comercial para la industria de juegos. La popularidad de los juegos para jóvenes adultos también está creciendo.

En esta Feria no hubo gafas de realidad virtual, portátiles, PlayStations ni ordenadores. Supuso un descanso respecto al "tiempo de pantallas" y una oportunidad para el sector de los juegos analógicos de crear una nueva era para sus productos.

Antes, los adultos que jugaban a este tipo de juegos eran vistos a veces como "bichos raros", dice Dominique Metzler de la Friedhelm Merz Verlag, editorial organizadora de esta feria internacional.

Pero los juegos se han convertido en una afición mucho más aceptada socialmente, asegura. Jóvenes de 16 años en adelante están acudiendo en masa a la comunidad analógica. Lo que antes era considerado "impopular y poco atractivo", es ahora una fuerte tendencia, especialmente entre bachilleres y universitarios, indica.

¿Por qué a mayores y jóvenes nos gustan tanto los juegos? "Es prácticamente imposible imaginar nuestra cultura sin ellos. Al igual que hablar o escribir, jugar es un modo de expresarnos -es una técnica cultural", afirma Olaf Zimmermann, director del Consejo de Cultura Alemán.

"Hay pocos lugares en los que nos esté permitido mostrar tanto nuestras emociones", añade. Enfado, alegría, gritos, risas, todo vale.

Otra de las causas, es que ya sea barajar cartas, tirar dados, sumergirse en un mundo de fantasía, resolver casos criminales o construir un templo azteca, el factor suerte siempre es parte de la ecuación. Conocimiento y habilidad no son suficientes para decidir quién gana.

"El azar también juega su parte. Una persona no tiene que haber estudiado algo para ganar, lo que hace al juego democrático", dice Zimmermann. Además los juegos unen a la gente pues requieren: Trabajo en equipo, compañerismo y respeto mutuo.

Los juegos analógicos "ofrecen un tipo de interacción social de la que carecen los digitales", asevera Hutter. Dicho esto, el mercado de juegos digitales, con beneficios que alcanzan los miles de millones de dólares, cuatriplica en tamaño a su hermano analógico.

La contribución de los juegos analógicos en cuanto a aportación de valores positivos para la sociedad -confianza, prudencia, empatía- no está suficientemente reconocida, según los defensores de la industria.

Los juegos pueden desafiar mentalmente a las personas, ayudar a los niños a desarrollar habilidades cognitivas e incluso entrenar la destreza de los dedos, aseguran los expertos. Aquellos basados en preguntas y respuestas también pueden mejorar nuestros conocimientos. Pero su objetivo principal debe ser que los participantes se diviertan, según el Consejo de Cultura.

"Aprender es un efecto colateral positivo del juego", dice Zimmermann.

¿Cuáles serán las próximas tendencias en juegos de mesa? En general, los juegos cooperativos son actualmente extremadamente populares, dice el experto. Básicamente todos los participantes compiten contra el propio juego.

En la feria Spiel uno de los mayores éxitos fue "Cool Runnings", que versa sobre una carrera con cubitos de hielo. Cuando se derriten se acaba el juego. En la categoría de niños, un juego de memoria clásico llamado "Memoarrr" ganó uno de los primeros premios.

La feria, que atrajo a más de 190.000 aficionados a los juegos, ha sido criticada por hacer distinción entre juegos analógicos y digitales, división considerada por algunos como artificial y anticuada.

Mucha gente participa en ambos tipos de juegos, dice Zimmermann, quien no teme que los juegos digitales hagan desaparecer un día a los analógicos. "La gente siempre jugará. Eso no cambiará jamás".

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