columna política
Cornejo quiere arrancar febrero con candidato y fecha de elecciones ya definidos
Viernes, 30 de noviembre de 2018Para el segundo mes del 2019, el gobernador decidiría el desdoblamiento electoral y el candidato a sucederlo por el oficialismo. La crisis económica, y su impacto en el humor social y político de los mendocinos, serán clave para ambas definiciones
Por: Marcelo Torrez En Twitter @MarceloTorrez

Es un hecho ya, aunque no haya sido dicho oficialmente y que ese anuncio que ya intuye la política se produzca quizás hacia el mes de febrero, que en la provincia se votará en una fecha distinta al cronograma nacional previsto para el mes de agosto del 2019 las PASO y dos meses después, en octubre, las generales presidenciales.

El votar desenganchado de la nación, o desdoblado, es la primera de las decisiones trascendentes que ya parece haber tomado en la intimidad el gobernador Alfredo Cornejo. La medida irá acompañada, a su vez, de un dato que todavía no cierra del todo en la Gobernación mendocina. La duda está centrada en si se respetará lo que ordena la legislación vigente, la que indica que en junio se tienen que realizar las PASO y en setiembre las generales para definir el sucesor de Cornejo, o si el gobernador buscará modificar ese cronograma para escaparle aún más al clima y humor nacional que dominará la escena política argentina por la sucesión de Macri.

Cornejo está frente a un tablero de ajedrez, frente a movimientos que serán decisivos y que pueden costarle caro al único objetivo prioritario que tiene para el electoral 2019: que el control institucional de la provincia continúe en manos de Cambia Mendoza.

El cronograma electoral que tiene la provincia aprobado por ley indica que las PASO deben hacerse en junio y en setiembre las elecciones definitivas para gobernador y vice. Esto implica que la elección para gobernador se filtrará entre las PASO nacionales de agosto y la elección general de octubre. Es tal la dimensión de los recaudos que se toman en la gobernación mendocina para evitar disgustos en la batalla electoral, que está bajo análisis si el mendocino llegará a las urnas concentrado en los temas provinciales para elegir al gobernador, o si en cambio prevalecerá en su mente lo que haya ocurrido un mes antes en las PASO nacionales. Si Macri para esa altura no ha logrado aventar el mal humor reinante contra su presidencia, y llega a sufrir un revés en la primera vuelta, como todo pareciera configurarse en esa dirección, es probable que el candidato de Cornejo y del oficialismo en Mendoza pueda ser afectado también. Con lo que no se descarta que Cornejo evalúe realizar un retoque a tales fechas.

El desdoblamiento surge como consecuencia directa del clima de pesimismo que el gobierno de Macri no ha logrado revertir. Si bien la caída en la imagen de la gestión oficialista provincial no ha tenido la magnitud de la nacional en Mendoza, Cornejo quiere reducir riesgos.

Todas las encuestas coinciden que al menos 6 de cada 10 argentinos identifica a la inflación como el principal problema a resolver por la administración nacional. Y con la inflación aparecen todos los demás asuntos que tienen un perfil económico, luego le siguen la corrupción, la pobreza, el endeudamiento, el desempleo, la inseguridad, la educación y la salud, de acuerdo con el último trabajo nacional que ha difundido la consultora de Gustavo Córdoba.

Hasta no mucho tiempo atrás, no más de cinco meses, justo para el momento en que comenzaron a agudizarse los problemas económicos en el país con la corrida cambiaria, Mendoza parecía mostrarse como una suerte de isla en medio del mar embravecido. Si bien los problemas económicos se acentúan desde varios años en las particularidades y característica de nuestra economía basada en la agroindustria y la vitivinicultura, Cornejo mostraba números de encuestas que parecían blindarlo o dejarlo a salvo de la caída que ha sufrido el gobierno nacional del que forma parte. Hoy no tiene garantías absolutas.

Junto con la fecha por la que se decidirá para ir a las elecciones, el gobernador definirá allá por febrero el candidato que tendrá el oficialismo para competir por la gobernación. Está claro que quienes han sacado alguna ventaja del lote de posibles aspirantes son el ministro Martín Kerchner y el intendente de Capital, Rodolfo Suárez. Ambos cuentan con debilidades y fortalezas que jugarán en la elección íntima de Cornejo.

El primero, Kerchner, le da la garantía suficiente de que continuará con las transformaciones que le impuso a la administración del Estado básicamente; Suárez llegaría a la nominación con más volumen territorial y con un nivel de conocimiento más elevado que el ministro.

A Kerchner le podría jugar en contra la ausencia de gestión territorial y la falta de sustento político dentro del propio oficialismo, el que debe salir a buscar en breve. Suárez es un político típico, de buena llegada en los sectores medios y acorde con el perfil de candidatos que siempre buscó tener la UCR; precisamente características que, en la intimidad, le hacen ruido a un Cornejo que pretende seguir protagonizando y liderando la vida interna del radicalismo una vez que deje la gobernación.

Febrero será un mes clave en los movimientos políticos del oficialismo. Extraoficialmente circula una orden de cumplimiento forzoso del gobernador para todos sus funcionarios: los quiere en el segundo mes del año todos de vuelta de las vacaciones. En marzo, para la Vendimia, habrá fecha de elecciones y candidato a la gobernación de puro estreno.

Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario
Más de Opinión
Semáforos rojos
Por Marcelo López Álvarez.
El modo electoral y las suspicacias vuelven a trabar el desarrollo minero
En la Legislatura se volvió a postergar el tratamiento de dos proyectos que pretendían activar la minería a gran escala en la provincia. Parece una decisión irreversible, al menos por lo que queda del año y para un 2019 absolutamente electoral. En el oficialismo confían en que cuando baje la espuma "y la fiebre", el tema volverá a despertar. En el peronismo acusan al intento de Cornejo por frenar la reelección de los intendentes.