Letras
Entrevista con Gabriela Borrelli: presentó el libro "Lecturas feministas" en Mendoza
Viernes, 23 de noviembre de 2018
Por: Eugenia Cano - en Twitter @EugeCanon

En el marco de las actividades que viene generando el ciclo de conversatorios "Suena Tremenda" este viernes en el Teatro Selectro la escritora, Gabriela Borrelli Azara, presenta junto a la periodista y abogada, Julia Mengolini, el libro "Lecturas feministas" (edición Futurock).

Una antología que reúne desde su lugar de lectora y periodista especializada en crítica literaria, una serie de textos desde el siglo V a. C. hasta el presente de mujeres que a lo largo de la historia cuestionaron su posición dentro de la sociedad y la cultura impuesta.

"Muchas no han estudiado a Simone de Beauvoir pero saben que fueron construidas para ser mujeres, es decir, madre, hijas o esposas. Tiernas, comprensivas, piadosas. Suaves y sentimentales. Correrse un poco de eso, usar un pantalón, no sentir el deseo materno, no desear como nos enseñaron, decir una palabra que no puede decirse, hacer un gesto que no es apropiado ya desarma lo naturalizado: ¿cómo que no puedo? Ahí, en esa grieta que se abre, en esa primera duda que surge, en esa incomodidad con el mundo, ante cada acto desnaturalizado, toda mujer crea un agujero por donde se cuela toda la historia de irreverencias feministas. Es el virus de la palabra que se alimenta de las luchas en las calles", reza una parte del prólogo del libro.

Para más adelante señala que: "Este libro es el de una lectora: poemas, historias, pensamientos de mujeres que se pensaron y en ese pensarse nos salvaron. Porque si alguien me piensa estoy a salvo".

Antes del episodio de este jueves en donde el dueño de Campus Olegario cortó la palabra e impidió que Borrelli y Mengolini ofrecieran el taller Comunicación y Contrahegemonía, convocado a realizarse en ese lugar, alegando que en su espacio "no se habla de política", Sitio Andino entrevistó telefónicamente a la escritora con motivo de la presentación del libro. Una charla donde la también la activista y conductora de radio reafirma una idea: "El feminismo es una marea muy fuerte, muy política".

-¿Bajo qué necesidad personal y colectiva nace el libro "Lecturas feministas"?

-Bueno, en realidad no fue personal, aunque es una necesidad personal mía la lectura de textos feministas, porque bueno, me dedico a la Literatura y soy feminista. En realidad fue una idea de Futurock, una idea de Julia Mengolini, y de Fede Vázquez de convocarme a mí. Primero me convocaron a que hiciera un libro sobre textos fundamentales del feminismo y yo no me sentí capacitada para eso, pero sí me parecía que podía, con todos los años que he trabajado en la radio haciendo feminismo y Literatura y sobre todo textos que tuvieran que ver con escritos de mujeres con contenidos feministas, que a veces coincide y a veces no, ¿no? Entonces bueno, me pareció que era interesante, como toda antología, radicalizar esa falsa objetividad que suelen tener las antologías. Cualquier antología es un recorte del mundo muy personal y yo lo llevé a un punto muy radical, que era el punto de mis lecturas personales. Por eso estoy en la tapa, por eso se reivindica la figura de la lectora de aquella que lee como una actitud activa. Es un libro más de una lectora que de una escritora y a mí eso me enorgullece. No es una pose borgeana, sino que realmente creo que leer es una actividad creativa que yo practico. La practico muchísimo más que la escritura. Hoy me dijeron, una crítica que siempre son muy lindas, del ambiente de la Literatura, hablando mal de la gente (risas) porque ahora viste que se practica el pensamiento crítico hablando mal de la otra persona, me decían bueno Gabriela en realidad como escritora es un mito, porque no escribe mucho. Lee más de lo que escribe. Y ciertamente sí: leo más de lo que escribo.

-Creo que también hay una actitud de generosidad. Empezás el libro con una pregunta (¿es necesario leer para ser feminista?) que permite a las que no tienen un recorrido teórico de lecturas feministas, plantear una puerta de entrada. Un punto de partida para adentrarse a conocer a otras mujeres que han dejado sus discursos.

-Bueno, muchas gracias por eso, pero creo que la idea de generosidad en la Literatura esconde una idea acerca de la Literatura. Si yo soy generosa es porque pienso que tengo un conocimiento que otras no tienen, cosa que creo que es un poco engañosa o no la tengo demasiado clara, ¿no? En el prólogo del libro yo digo que hay como un conocimiento virósico que se tiene de lo que está en los libros: a unas les toca leerlos y a otras les toca vivirlos, pero que hay un conocimiento que está ahí, en algún lado, que de algún modo nos pertenece a todas. Yo no concibo una Literatura que no sea colectiva. Pienso la Literatura como un acto colectivo, y no sólo la lectura sino también la escritura es un acto colectivo porque el que escribe nunca está solo. Por más de esa idea de la escritora, de su cuarto, ¿no?, ese cuarto propio de Simón de Beauvoir escribiendo, pienso que está llena de otras voces. De las voces de su clase, de las voces de una lengua que también es producto de una lucha, de una lengua que gana a otra lengua. La lengua en la que se escribe no es una lengua que vos elegiste, es una lengua que te vino dada por tu condición social, por tu condición geográfica. A mí me parece que la escritura y la lectura es un acto colectivo y a veces, claro, lo hegemónico, los capitalismos no permiten que eso se viva así, pero quería dejarlo bastante claro en este libro como un acto. Que no sea una antología más sino que sea una idea de que yo leí esto y me provocó esto y posiblemente a vos te provoque lo mismo y ahí está el acto colectivo literario.

-Esta idea que también está en el libro: que hay mujeres que nos pensaron y que si nos pensaron existimos, ¿no?

-Claro, es un hecho que viene de la praxis literaria, de aquel que practica la literatura activamente. La que practica la literatura activamente en un momento dado dice: "ay yo sentí que esto me pasaba a mí", ¿no? Yo sentí que esto es lo que quería decir. Esa idea de que vos lo sientas pero que haya un otro que lo haya pensado por vos desde su subjetividad, me parece un acto hermoso. Me parece que algo de pensar en el otro, de saber que está en el mismo lugar. Obviamente que no quiere decir que todos pensamos igual, simplemente que otro, otra, puede poner palabras de lo que a mí me pasa. Yo me acuerdo cuando leí un texto con el que ahora discuto mucho, que es el texto de Virginie Despentes, cuando ella dijo esa categoría de la proletaria de la feminidad. A mí me mató. Dije: sí es esto. Y ya no me sentí tan sola en mis pensamientos. La literatura feminista para mí se practica igual que la militancia femenina, esa idea de no estar sola. Alguien pensó esto por vos, alguien lo escribió. No por vos, sino con vos, aunque vos no lo sepas.

-¿Cuándo fue que te hiciste feminista? Porque existe la categoría de mujeres feministas y mujeres del patriarcado, ¿no?

-Obvio que hay mujeres del patriarcado. Todas las que son cómplices de este gobierno que cercena nuestros derechos, son cómplices del patriarcado por más que pacten alguna que otra ley con nosotras. Yo empecé a militar en un partido de izquierda a los 18 años y ahí, dentro del partido de izquierda, empecé a tener contacto con feministas de izquierda que me pasaron uno de los primeros textos que leí y lo puse. También tuve contacto con las feministas chinas, con el feminismo maoísta. Empecé a leer mucho sobre el feminismo maoísta y ahí encontré mi lugar en el mundo, mi militancia que después llevé al feminismo peronista, o al nacional y popular, por no llamarlo con esa palabra tan complicada como es el peronismo. Pero sí, lo llevé a esa militancia y también lo milité en los medios de comunicación. Creo que la militancia partidaria y política me hizo una feminista política, como me considero, ¿no? Soy una feminista que activa para que las cosas sean posibles en este mundo y en este país.

-¿Qué está pasando con la presentación del libro a los lugares a los que van?, ¿qué se está generando? Después hay repercusiones, hay reflexiones que quedan.

-Bueno el libro nos hace pensar en muchas cosas de la actualidad, ¿no? El feminismo es hoy en día una marea muy fuerte, muy política. Que bueno, lo vimos el otro día con los discursos de Cristina Fernández de Kirchner en Clacso o también el de Rita Segato. En Clacso (Primer Foro de Pensamiento Crítico) dentro del armado de los distintos frentes electorales que se van a armar de cara al 2019, el feminismo es una marea muy potente, antineoliberal, sin lugar a dudas. Antineoliberal porque ha denunciado los liberalismos en toda Latinoamérica, desde Trump, hasta Bolsonaro y también a Macri, entonces dentro de ese armado electoral lo feminista sigue siendo una molestia, y lo digo en un sentido positivo: ¿Cómo articulamos? Yo creo que lo que se plantea tiene que ser al revés. No es cómo el feminismo popular tiene que articular con los partidos políticos, sino cómo los partidos políticos van a articular con nosotras. Y dentro de ese entramado cuando hablamos de feminismo o de historia del feminismo, o cuando hablamos de textos feministas, nos hacen pensar en este presente. En esta marea de la que es parte el libro, de la que es parte Futurock, de la que son parte los medios de comunicación a veces de forma desajustada, no entendiendo muchas veces el movimiento, pero bueno, somos 500 mil mujeres, por ejemplo, en Buenos Aires y en las calles. Somos una fuerza política, y bueno, los partidos políticos y los frentes electorales verán qué hacer con la fuerza que tenemos. Algunas activistas piensan intervenir en esos espacios. Y después el feminismo no empieza ni termina en el 2019 y en un armado de frente cívico. El feminismo tiene mucha historia, va a seguir luchando por sus derechos de siempre, y siempre va a ser verde y abortero. No hay manera de practicar otro feminismo. Así que me parece que todo eso pasa.

-¿Qué lectura podés hacer de las declaraciones de la ex Presidenta cuando dijo que en el su espacio hay pañuelos celestes y también pañuelos verdes?

-Bueno un poco te la acabo de hacer, ¿no? Con la respuesta me refería a eso. Yo creo que el error y la curva que nos comemos siempre es la falsa disyuntiva entre pañuelos verdes y pañuelos celestes. Es una disyuntiva que no existe. Los pañuelos celestes no son una opinión acerca del mundo, son la visión reaccionaria de un derecho. Es decir, no hay esa dicotomía. Creo que la ex Presidenta incurre en esa dicotomía, más en un tono de sensibilidad política de decir, bueno, no se corta por ahí el frente electoral. Que ella no piensa que el frente electoral se tenga que cortar por ahí, pero me parece que no es algo que nos tengamos que hacer cargo nosotras de esas declaraciones. Yo no puedo ponerme como militante feminista a tener los pañuelos celestes como una opción acerca del mundo. Yo soy feminista y mi postura es propositiva. Yo y en cualquier frente quiero que gane mi postura, porque es una ampliación de derechos para todas. Los mal llamados pañuelos celestes y que mal se presentan como una alternativa, no son una alternativa. María Pía López lo explica muy bien en un texto en Pagina 12, es como decir, que tenés dentro de tu espacio gente que quiere la esclavitud y gente que no quiere la esclavitud. No es así, entonces yo no discuto con esa gente. Yo dentro de los espacios políticos en los que estoy quiero que mi posición gane. No se trata de articular, porque no es algo articulable. No es algo negociable. Y como digo: el feminismo es verde y abortero.

-Y en este momento presente con frentes tan radicalizados, ¿qué desafíos tiene el movimiento feminista?

-Bueno, continuar por la lucha por el aborto. Nuestros cuerpos todavía no son soberanos y es principalmente luchar por leyes efectivas que le cambien la vida a las mujeres. Defender leyes principales como la jubilación por amas de casa. Defender a nuestras jubiladas, también defender leyes más efectivas para proteger a mujeres que por el hecho de ser mujer tienen los trabajos más horribles de nuestra sociedad, las empleadas de casas particulares. Acá en Delta, en Buenos Aires, que hay un neofascismo contra las empleadas domesticas que habilita el gobierno. Me parece que también la emancipación real en las calles, terminar con la violencia contra los cuerpos de las mujeres y los travesticidios que son cada vez más violentos. Creo que todo eso son desafíos. Ahora, es muy difícil enfrentar todos esos desafíos, o va unido, o se articula, con la defensa de tener un Ministerio de Salud, un Ministerio de Trabajo, ¿no? Lo que ha hecho el macrismo rebajando a secretarías todos los ministerios corta al Estado y deja a miles y miles de mujeres muy indefensas ante la violencia que viven en sus casas y en las calles.

-¿Puede que exista una utilización del movimiento feminista por parte de los partidos políticos de cara a unas próximas elecciones?

-No sé si lo utiliza o no, creo que ellos tienen que ver cómo incorporan la marea feminista. En algunos casos puede ser utilización, como el macrismo lo ha utilizado, no se puede escapar de eso. Y en otros casos son plataformas que se incorporan, como veo que es el caso grande del Frente Para la Victoria y Unidad Ciudadana, que ha incorporado muchos de sus preceptos. Mirá, se ve claramente en esto: el macrismo puede hacer la mueca de la democracia y aportar la mayor cantidad de votos contra la ley IVE (interrupción voluntaria del embarazo), puede también ser cómplice de la quita de algunas jubilaciones que ellos piensan de privilegio y que nosotras pensamos que son derechos ganados. Y el Frente para la Victoria o Unidad Ciudadana, un gran sector del peronismo progresista aportó los votos necesarios para que se aprobara en Diputados y que vaya al Senado, ¿no? Entonces me parece que ahí se ve muy claro, como una es una utilización cosmética de nuestros pedidos y como lo otro es una incorporación práctica con los votos. Se podrá decir de todo a Cristina Fernández de Kirchner, a mí me importa como votó y votó afirmativamente en el Senado cuando el feminismo necesitaba su voto. Entonces me parece que nosotras, los feminismos populares queremos políticas efectivas. Y bueno, los partidos de izquierda también, por supuesto, que siempre lo tuvieron como plataforma, que siempre lo llevaron adelante y que desde sus bancas lo defendieron. Algunos el movimiento feminista lo incorporan dentro de sus plataformas y otros como decís, vos, hacen una utilización. Pero eso se ve cuando se votan las cosas.

-¿Hay posibilidad de una segunda parte de "Lecturas feministas"?

-Sí, sin dudas. Estoy trabajando en esa segunda parte que va a tener un corte más Latinoamericano o Americano. Creo que va a tener más de los feminismos negros Norteamericanos. Pero sí estamos pensando en un tomo dos que seguramente a mitad del año que viene aparecerá.

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La presentación del libro "Lecturas feministas", de Gabriela Borrelli junto a Julia Mengolini se realizará este viernes, a las 18.30, en el Teatro Selectro. Capitán Fragata Moyano 102, Ciudad. 


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