Opinión
El vino es la bebida nacional, familiar y de consumo diario
Jueves, 22 de noviembre de 2018

Por Ángel Leotta (*)

Este sábado 24 de noviembre todos los argentinos celebramos un nuevo aniversario de la declaración del Vino Argentino como nuestra Bebida Nacional. Esta mención destaca nuestra identidad a través de un producto que reúne a hombres y mujeres, a lo largo de Argentina, desde el viñedo hasta el consumidor. 

La Ley 26.870 refleja el valor cultural del vino y su rol en la identidad nacional, representando además beneficios directos a todos los productos y a cada actor de la cadena vitivinícola.

Cada botella de vino, tanto en Argentina como en el mundo, transmite a los consumidores las características de cada región productora junto a otros servicios como la gastronomía y el turismo.

Con esta declaración el vino argentino como la bebida nacional se afirma como alimento que se consume en el seno familiar, lo provee de una marca para todos que expresa la importancia de la mesa compartida y así, se convierte en el mejor embajador de nuestro país.

La vitivinicultura argentina cuenta con más de cinco siglos de historia, integrando la tradición de los inmigrantes europeos y los saberes de los pueblos originarios para dar así lugar a la industria vitivinícola más importante de América del Sur.

Favorecida por óptimas condiciones climáticas y de suelo, esta actividad manifiesta un acelerado y sostenido desarrollo, mejorando sus estándares cualitativos tanto en el sector primario como en el industrial, dando lugar a una actividad económica crecientemente sustentable, respetuosa del medio ambiente y de gran importancia social y económica para todas las provincias productoras.

Argentina posee una superficie cultivada con vid de casi 220.000 hectáreas, repartidas en poco más de 24.000 viñedos, lo que representa el 3% de la superficie mundial y posiciona al país en el quinto lugar como productor de vinos en el ranking global.

Más de 17.000 productores primarios se reparten de Norte a Sur a del país y cosechan las uvas para que las más de 900 bodegas elaboren nuestro vino que llega a más de 120 países. Nuestra industria vitivinícola genera más de 106.000 puestos de trabajo de manera directa y 280.000 de forma indirecta.

El vino argentino es un producto alimenticio de consumo masivo que, por sus cualidades nutricionales, integra la canasta familiar de diferentes grupos sociales, culturales y económicos del país. Además, sólidas investigaciones realizadas en Argentina y de referencia internacional, demuestran que la capacidad antioxidante propia de esta bebida se ve potenciada en los vinos argentinos, lo que los ubica en las listas de los considerados vinos más saludables del mundo.

El contexto y la coyuntura marcan el pulso de toda actividad económica, mucho más en lo relativo a economías regionales, como es el caso de la vitivinicultura. Actualmente, a pesar de la disminución de la competitividad que sufre el sector, se ven los resultados producto del Plan Estratégico Argentina Vitivinícola 2020 (PEVI): tenemos una Ley que reconoce al Vino Argentino como Bebida Nacional.

Este hecho no cambia el contexto, pero modifica fuertemente el futuro del vino. Nos brinda un marco institucional y la articulación entre lo público y lo privado; nos afirma como alimento que se consume en la mesa familiar; nos provee de una marca para todos y nos erige en el mejor embajador que podemos tener.

Resultado del trabajo de muchas manos, el Vino Argentino Bebida Nacional es una bandera argentina que flameará en todas las mesas del mundo donde se comparta un vino de nuestras cepas. Salud!

(*) Presidente Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR).

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