Cornejo se acerca al desdoblamiento electoral para asegurar Mendoza
Martes, 20 de noviembre de 2018
Por: Marcelo Torrez En Twitter @MarceloTorrez

En su columna habitual de todos los días en el programa Sin Verso, que se emite por Radio Andina 90.1 de lunes a viernes de 7 a 10, el periodista analiza la actualidad local y nacional. Aquí la columna completa. 

Entre bambalinas, pero cada vez con mayor visibilidad, se ha puesto en marcha la ingeniería electoral para el 2019. Alfredo Cornejo, el gobernador y presidente del Comité Nacional de la UCR, ya tiene en el radar de las decisiones clave a tomar, la fecha en la que los mendocinos iremos a votar por los candidatos provinciales. El asunto desde afuera parece simple: desdoblar, desenganchándose de la fecha de elecciones ya previstas y anunciadas para las presidenciales en agosto y octubre del 2109; o bien llamar a elecciones provinciales en la misma fecha del escenario nacional siguiendo la estrategia que le dará a Mauricio Macri la reelección o que lo condenará a una derrota llevándose consigo posiblemente la suerte de Cambiemos en cada una de las provincias que gobierna Cambiemos o en las que tiene chances para alcanzar el poder. Cada una de las opciones conlleva un riesgo político imposible de soslayar, por eso, entre otras cosas, se cree que Cornejo estirará al extremo, hacia el fin del plazo que tiene para decidir, qué camino tomar.

En la prensa nacional ya se ha dejado trascender, quizás con la anuencia del propio gobernador, algunas especulaciones sobre lo que puede ocurrir en las provincias que gobierna el radicalismo con el fin de mantener bajo sus dominios el control institucional. Mendoza y Jujuy, gobernada por Gerardo Morales, podrían adelantar sus elecciones provinciales y darle a Cambiemos resonantes triunfos parciales antes de la batalla final por el país. Esta posibilidad, que no es nueva y que viene dando vueltas desde el año pasado, gana terreno en el oficialismo a la luz de lo que se sabe y que tiene que ver con los caminos que tomarán las gobernaciones en manos del peronismo, buscando cada una despegarse de la nación provincializando al máximo la contienda.

Antes de las PASO y las presidenciales de octubre del año próximo, por lo menos quince provincias ya habrán tenido sus propias elecciones. Por el momento Salta, Formosa, Río Negro, Buenos Aires y Jujuy tendrían sus elecciones junto con la Nación. Pero Jujuy, de Morales y Buenos Aires de María Eugenia Vidal han comenzado a estudiar la posibilidad de un adelanto. Y en ese lote se inscribe Mendoza, creciendo la posibilidad de que Cornejo decida adelantar el cronograma.

El asunto, se afirma, está siendo discutido con la Casa Rosada. La mesa chica del PRO, de acuerdo con lo que está trascendiendo, vería con buenos ojos que Cornejo y Morales decidan adelantar sus elecciones dándole, según se cree, triunfos contundentes a la coalición de gobierno en un contexto en donde las gobernaciones peronistas retendrían sus territorios.

Lo de Buenos Aires es más complejo. Según parece, Vidal se inclinaría por adelantar evitando la influencia negativa de la imagen del presidente Macri que la podría perjudicar. A la vez, buscaría pelearle mano a mano al kirchnerismo el poderío en el tercer anillo del conurbano bonaerense en donde la imagen y figura de Cristina Fernández tiene una fuerte influencia. Pero, como todo, Vidal no las tiene todas consigo detrás de esa decisión. En la Rosada dudan de la estrategia salvadora de la gobernadora porque podría perjudicar el objetivo de reelección de Macri si la gobernadora no aparece en la boleta junto al presidente.

Ahora bien, ¿por qué el tema desvela a Cornejo? Por la simple razón de que Macri no las tiene todas consigo. En una elección presidencial, las disputas por las gobernaciones pasan a segundo plano. Cuando se elige presidente junto con el gobernador, la experiencia indica que la elección a presidente opera como lo más importante para el elector. Si sigue cayendo la imagen presidencial, ir a una elección conjunta haría peligrar la provincia en manos del radicalismo y sus aliados. Y la prioridad de cualquier gobernador es la provincia. Por eso analiza desdoblar, y en ese caso se respetaría el cronograma que rige por ley en Mendoza: en junio las PASO y en setiembre la general.

Pero como ya se ha dicho antes, la elección en setiembre lleva implícito un riesgo: se trata de la influencia cercana en elector de las PASO nacionales de agosto. Si éstas le son adversas a Macri y a Cambiemos, puede que el mismo ánimo se traslade a la elección a gobernador.

Sin embargo, Cornejo tiene que tener en cuenta otros aspectos que condicionan su decisión, porque siendo presidente de los radicales tiene que conducir, a la vez, la estrategia del partido dentro de la coalición. Y las preguntas surgen solas. Por ejemplo: ¿el radicalismo se despegará del PRO de Macri con el que compite por las candidaturas en los distritos? ¿En ese caso, presentará candidato propio en las PASO? ¿Será Martín Lousteau ese posible candidato?

Ha trascendido también que el gobernador les ha pedido a los miembros del gabinete que en febrero todos tienen que estar de vuelta de las vacaciones estivales. Antes de la Vendimia el gobernador podría tener decidida la fecha de las elecciones y, por sobre todo, el candidato a sucederlo. Para la fecha de las elecciones tiene plazo hasta el 8 de marzo, pero quién duda que utilizará la Fiesta Nacional de la Vendimia para lanzar la campaña y presentar en sociedad al candidato.

Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario
Más de Sin Verso