Fútbol Copa Libertadores
El superclásico del siglo: radiografía del "bostero"
Jueves, 8 de noviembre de 2018

Con motivo de los superclásicos que definirán la Copa Libertadores 2018, dpa ofrece un pequeño resumen para conocer la idiosincrasia del hincha de Boca Juniors, que es imposible de entender sin conocer la existencia de River Plate.

Apodos: Originalmente un apodo despectivo, los hinchas de Boca adoptaron el "bostero" como un grito de guerra propio y lo convirtieron en un nombre del que se sienten orgullosos. En sus inicios, hacía mención a un trabajo de principios del siglo XX, en referencia a los hombres que debían levantar la bosta de los caballos que andaban en el barrio de La Boca, en sur de Buenos Aires. También llevan el apodo de "xeneizes", por el origen genovés de algunos de sus fundadores, y "La mitad más uno", ingenioso eslogan que inventó Alberto Armando, presidente del club en los 60 y 70, para asegurar que más de medio país era hincha de Boca.

Ídolos: El máximo ídolo del club es Juan Román Riquelme, figura estelar en la obtención de las Libertadores 2000, 2001 y, sobre todo, 2007. También ocupan un lugar muy especial en el corazón de los hinchas de Boca Ángel Clemente Rojas, más conocido como Rojitas, un exquisito delantero que brilló en la década del 60, y Martín Palermo, máximo goleador en la historia del club. A ellos se les podría sumar Diego Maradona, aunque su idolatría también está emparentada por sus hazañas con la selección argentina. Como técnico, Juan Carlos Lorenzo, estratega del equipo que ganó las dos primeras Libertadores (1977 y 1978) y la primera Intercontinental, y Carlos Bianchi, entrenador que logró tres Libertadores (2000, 2001 y 2003) y dos Intercontinentales, se llevan el mayor cariño.

Fechas gloriosas: La primera final de la historia entre Boca y River se dio el 22 de diciembre de 1976, por lo que aquella victoria 1-0 con un gol de Rubén Suñé quedó marcada a fuego en la vida del club. Otra jornada inolvidable para los aficionados xeneizes es el 28 de noviembre de 2000, cuando el equipo dirigido por Carlos Bianchi se impuso 2-1 con un doblete de Palermo al Real Madrid de Figo, Raúl y Casillas en la final de la Copa Intercontinental. Por la jerarquía del adversario, es probablemente la victoria más importante de su historia.

Fechas trágicas: En 2006, Boca tenía la posibilidad de ganar su primer tricampeonato en el profesionalismo y le llevaba cuatro puntos con seis en juego a Estudiantes de La Plata. Sin embargo, perdió los dos partidos que le restaban y los platenses, dirigidos por Diego Simeone, forzaron un desempate, que se jugó el 13 de diciembre de 2006. Boca, conducido por Ricardo La Volpe, se adelantó con un gol de Palermo, pero Estudiantes dio vuelta el resultado con tantos de José Sosa y Mariano Pavone y le provocó una derrota muy dolorosa. La final perdida en el Torneo 1990/1991 ante Newell's también es una marca inolvidable. Aquel 9 de julio de 1991, el conjunto dirigido por Marcelo Bielsa se impuso por penales en la Bombonera para frustrar al conjunto que conducía el uruguayo Óscar Tabárez.

Clásico favorito sin títulos ni eliminaciones en juego: El partido del Metropolitano de 1981 en la Bombonera tuvo todos los condimentos que describe el escritor Nick Hornby en "Fiebre en las gradas" sobre el partido perfecto. Grandes goles, grandes jugadores, lluvia, barro, polémicas y expulsiones. Con el detalle de que la figura de aquella noche fue Diego Maradona, líder del triunfo de Boca por 3-0 en su primer superclásico. Después de que Miguel Brindisi anotara un doblete para que los locales se adelantaran 2-0, Maradona convirtió uno de los goles más recordados de la historia de los superclásicos, con una jugada en la que dejó tirados en el barro al arquero Ubaldo Fillol y al defensor Alberto Tarantini para ganarse para siempre el cariño de los hinchas xeneizes.

Jugador de River más odiado: Como ocurre con River, los nombres más odiados por el hincha de Boca no hay que buscarlos en los mejores futbolistas del tradicional adversario. En es contexto, el lateral Hernán Díaz llena todos los formularios para tener ese dudoso honor. Pieza importante en una etapa gloriosa de River, el "Hormiga" era el encargado del trabajo sucio y pelearse, dentro y fuera de la cancha, con todos los rivales. Óscar Ruggeri, mítico defensor campeón del mundo en México 1986, es otro nombre odiado por los boquenses, que nunca le perdonaron la "traición" de haber pasado de Boca a River de forma directa tras considerarse jugador libre, en un conflicto que incluso motivó una huelga de futbolistas en Argentina.

Fuente: DPA

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