Fútbol Copa Libertadores
El superclásico del siglo: radiografía del "gallina"
Jueves, 8 de noviembre de 2018

Con motivo de los superclásicos que definirán la Copa Libertadores 2018, dpa ofrece un pequeño resumen para conocer la idiosincrasia del hincha de River Plate, que es imposible de entender sin conocer la existencia de Boca Juniors.

Apodos: Al igual que el "bostero" de Boca, el apodo "gallina" comenzó como grito hiriente de las demás hinchadas, aunque con los años los simpatizantes de River lo adoptaron como propio. Nació en 1966, después de que el equipo perdiera 4-2 la final de la Copa Libertadores ante Peñarol, después de ir ganando 2-0. Al siguiente partido, la afición de Banfield arrojó una gallina al campo y desde entonces surgió el apodo. El mote de "millonarios" nació en los años 30, cuando en el inicio del profesionalismo, River pagó grandes sumas de dinero para comprar a Carlos Peucelle, a Bernabé Ferreyra y a José María Minella.

Ídolos: El máximo ídolo riverplantese es Angel Labruna, multicampeón primero como delantero y después como técnico. "Angelito" es el máximo goleador en la historia del club, con casi 20 años en la primera división. Otros nombres rutilantes son Norberto Alonso, el uruguayo Enzo Francéscoli y Ariel Ortega, el último gran ídolo como futbolista. Los logros como entrenadores de Ramón Díaz y Marcelo Gallardo los subió a ese pedestal también, después de haber sido nombres muy queridos en sus etapas como jugadores.

Fechas gloriosas: Con una victoria por 1-0 sobre el América de Cali, River levantó su primera Copa Libertadores el 30 de octubre de 1986 y, tras dos finales perdidas, saldó una deuda histórica, ya que otros clubes argentinos como Independiente, Boca, Racing, Estudiantes y Argentinos Juniors ya habían ganado el trofeo. El 21 de diciembre de 1997 es otra jornada muy recordada, ya que ese día consiguió su tercer tricampeonato, cuatro días después de haber conquistado o de la Supercopa sudamericana.

Fecha trágica: No hay dudas que el 26 de junio de 2011 quedó marcado a fuego en la historia del club, ya que sentenció su único descenso a la segunda división. Tras caer en la promoción, River perdió 2-0 ante Belgrano en Córdoba y empató 1-1 en la revancha para descender de categoría por primera vez. Un año después ya regresó a la primera división, aunque ya nada fue igual después de aquel 26 de junio.

Clásico favorito sin títulos ni eliminaciones en juego: River ya era campeón del Torneo 85/86 y debía visitar la Bombonera ante un Boca que venía en alza después de un mal inicio de torneo. La gran discusión en la semana previa era si los "millonarios" iban a dar la vuelta olímpica antes del partido. Además, el excéntrico portero de Boca, Hugo Gatti, había pedido que se jugara con un balón naranja, en función de la cantidad de papelitos que iban a caer sobre el césped. El día del partido, River concretó una media vuelta olímpica, sin completar el tramo frente a la barra brava de Boca, y luego se impuso 2-0 con dos goles de Norberto Alonso, uno de los máximos ídolos del club. El "Beto", con la pelota naranja, venció a Gatti con un cabezazo en el primer tiempo, y ya en el segundo, con el balón normal, anotó un tiro libre que se desvió en la barrera y descolocó al portero para cerrar una de sus tardes más gloriosas.

Jugador de Boca más odiado: No coincide con el mejor jugador del clásico ni el más determinante. Probablemente el paraguayo Roberto Cabañas represente al jugador de Boca que más broncas despertó en el hincha de River. En una época en que Boca ganó muchos clásicos consecutivos, el fallecido delantero se encargaba de calentar los partidos, primero con declaraciones y luego en el campo. Otros que podían ocupar esa plaza son Guillermo Barros Schelotto, actual técnico "xeneize", o Blas Giunta, hombres que se ganaron el odio de sus tradicionales rivales.

Fuente: DPA

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