La nueva primaria: ¿qué son los "saberes emergentes" que propone la DGE?
Jueves, 8 de noviembre de 2018
Por: Florencia Rodriguez - En Twitter: @flor_rodz

Hace algunas semanas, la Dirección General de Escuelas (DGE) anunció que trabajaba en el nuevo diseño curricular de la primaria que no registra modificaciones desde 1993. Desde la cartera que comanda Jaime Correas, señalaron que el objetivo es preparar a los niños que atravesarán como adultos jóvenes la mitad del siglo y por eso, temáticas como: educación sexual integral, educación vial, energías renovables, educación emocional, cuidado del medioambiente, consumo responsable y diversidad de género, se suman a la nueva currícula.

Actualmente, el diseño responde a la Ley Federal de Educación del año 1993. En el 2006 se consensuaron nuevos contenidos que debían aparecer en la enseñanza pero nunca fueron incorporados formalmente. No obstante, los docentes comenzaron a trabajarlos aunque sin ningún lineamiento provincial y ahí es justamente donde se mete la DGE en esta ocasión.

"Hemos tomado parte de los aportes de la Agenda 2030, de las Naciones Unidas para lograr el desarrollo sustentable. Con esas bases, hemos propuesto un diseño curricular en donde aparezcan temas que se aborden desde todas las áreas y que son relevantes para la formación de los chicos", comenzó a explicar María Julia Amadeo, directora de Planificación y Evaluación de la Calidad Educativa de la DGE.

Y profundizó: "Se trata de los saberes emergentes que son aquellas temáticas que se abordan mientras se aprende a leer y escribir, a realizar cálculos y resolver problemas. Puntualmente, estos saberes son sobre el cuidado del medioambiente, la Educación Sexual Integral, la educación emocional, el consumo responsable, educación vial, energías renovables. Entonces, no se pueden abordar desde una sola materia sino que son de tratamiento transversal, es decir, con el aporte de distintas áreas".

Amadeo agregó que este nuevo diseño curricular de la primaria que pondrán a prueba en el ciclo lectivo 2019 para ir mejorándolo o modificándolo para ponerlo en plena vigencia en el 2020, viene a responder a las demandas de la sociedad. Indicó que por eso la clave es la forma de enseñar y que es un cambio que la escuela va a tener que desarrollar desde sus docentes.

"La sociedad le hacía demandas a la escuela y ésta fue capaz de responderlas. Antes, ¿qué se esperaba de un alumno? Y, que supiera calcular, leer de corrido, que escribiera con buena redacción y ortografía, que fuera obediente y que aprendiera de memoria. Ese contrato respondió al mandato social de ese momento, pero hoy la sociedad tiene otras inquietudes y la escuela todavía no puede responderlas", expresó.

Y sumó: "Ahora, ya no sólo necesitamos saber calcular sino también pensar matemáticamente las situaciones para resolver problemas, ya no sólo leer de corrido sino interpretar, no sólo escribir sino construir información a través de las múltiples fuentes que tenemos al alcance, ya no se pide que aprendan conceptos sino que puedan analizar y ser críticos. La Ley de Educación nacional refleja todos estos pedidos y más, pero la escuela todavía no termina de implementarlos, de adaptarse y llevar adelante los cambios. Por eso decimos, que ya no tiene que ver con el qué se enseña sino con cómo se enseña".

Para la DGE, la clave, el gran desafío de este diseño es que la escuela encuentre nuevas formas de enseñar para que esta demanda de la sociedad pueda ser atendida. "Los saberes emergentes son las capacidades que deben desarrollar los niños ahora porque el futuro será muy distinto al presente que se vive hoy. Serán adultos jóvenes en el 2050 donde ya no se va a tratar de trabajar y jubilarse en un mismo lugar como pensamos los de mi generación quizás, ya se empieza a ver incluso, que no se trata de trabajo sino de empleo", concluyó Amadeo.

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