Torrez en Andina: Maipú, el inicio de la renovación peronista
Miércoles, 17 de octubre de 2018
Por: Marcelo Torrez En Twitter @MarceloTorrez

 En su columna habitual de todos los días en el programa Sin Verso, que se emite por Radio Andina 90.1 de lunes a viernes de 7 a 10, el periodista analiza la actualidad local y nacional. Aquí la columna completa.

A las 7 de la tarde de hoy, el peronismo de Maipú, el mismo que gobierna ese departamento desde 1983 hasta la fecha, dará un paso trascedente en el intento por comenzar a dar señales de renovación -tanto de sus cuadros políticos más trascendentes como de sus funcionarios-, cuando asuma como jefe de Gabinete del municipio Matías Stevanato, un joven político de 37 años que fue legislador provincial y quien estuvo junto al ex gobernador Celso Jaque como su secretario privado en la administración provincial que el malargüino encabezó entre 2007 y 2011.

De la mano de Alejandro Bermejo, el intendente que lo promovió sorprendiendo a propios y extraños, mucho más cuando confesó la semana pasada que no buscaría un mandato más al frente del municipio el próximo año dando un paso al costado, Stevanato se transformará en el funcionario de confianza del Bermejo, ocupando un cargo que estará por arriba de los secretarios en el nuevo organigrama de gestión encargándose de la coordinación de todas las áreas, entre ellas la de monitoreo de las obras públicas, la de las finanzas municipales, el área social y deportivo de todo Maipú.

Pero la decisión de Bermejo tiene su verdadero impacto en la política, en la del departamento en sí mismo claro está; en la que mueve y le da vida al partido que se encuentra en un proceso de recambio de autoridades que asumirán en noviembre con la esperanza a su vez de armar rápidamente una fórmula presentable y competitiva para el 2019 y también en el resto de la política provincial que no se esperaba en el escenario tal movimiento de Bermejo cuando descartado está que, si el intendente lo hubiese pretendido, todas las chances jugarían a su favor en una nueva reelección el año próximo.

La designación de Stevanato como jefe de Gabinete de Bermejo, en Maipú, lo ubica como el más serio candidato a retener en manos del peronismo el departamento en las cruciales elecciones del año que viene y con el aval del jefe comunal y el de su hermano Adolfo, el actual senador provincial y hombre fuerte del peronismo departamental. Y en proyección, si Stevanato hace las cosas bien, se colocaría casi de forma natural en la línea de potenciales figuras del peronismo que buscarán en un futuro próximo reconquistar la provincia sobre la base de un cambio de rostros, de figuras y de visiones estratégicas, amoldadas a las nuevas demandas que han aparecido en los últimos tiempos en la misma sociedad.

Una vez que se conoció el paso al costado del intendente Bermejo hacia un nuevo mandato, las conjeturas y las visiones conspirativas no tardaron en aparecer y echarse a rodar, agitando por demás el panorama complicado que tiene en su vida interna el peronismo. Un peronismo que se ha unido en medio de la diversidad, tal los propios dichos de quien será su titular a partir del próximo 25 de noviembre.

Los primeros en reaccionar molestos y sorprendidos resultaron ser los propios intendentes del peronismo Félix de San Rafael, Righi de Lavalle, Giménez de San Martín y Aveiro de Tunuyán. Las reacciones nunca fueron públicas, sino más bien hacia adentro del partido. Bermejo optó por no adelantarles su decisión de no buscar otra gestión y menos de dejar en manos de un rival interno, como Stevanato, la posible sucesión.

Es que sobre los intendentes pesa la posible decisión de Alfredo Cornejo de promulgar la famosa y comentada reforma del artículo 198 de la Constitución limitando a una las reelecciones de los jefes comunales. Si ocurriera eso, los peronistas, más Difonso de San Carlos y Abed de Junín, correrían el riesgo de no volver a presentarse el año próximo a la elección por sus intendencias.

Pero, además, los intendentes del peronismo, que han sido los responsables del camino del peronismo de los últimos años, hoy han sido puestos en una encrucijada por el propio Bermejo: en seguir sus pasos persiguiendo la renovación o mantenerse en sus roles, lo que para muchos ha sido el principal impedimento que ha tenido el partido para revincularse con los sectores de la sociedad que le permitió durante tanto tiempo gobernar la provincia, varias comunas y ganar sucesivas elecciones, situaciones que ya no suceden.

También el sector del peronismo que se ha estremecido con la movida de Bermejo ha sido el de La Cámpora. Los dirigentes kirchneristas avanzaban, con sus tiempos, detrás del objetivo de ser ellos quienes encarnarían la renovación partidaria. Hay que recordar las declaraciones públicas de la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti que en su momento manifestó que uno de sus objetivos era llegar a gobernar la provincia en el 2023. La aparición de Stevanato, un sub 40 como algunos de los mismos exponentes kirchneristas, le presenta al sector un posible contrincante para lo que viene a futuro.

Ahora bien, no deja de llamar la atención por qué todos miran hacia el 2023. Quizás sea el horizonte posible en el peronismo para una pelea con chances frente al actual oficialismo. Un oficialismo que tiene sus propios problemas también, con un Cornejo que todavía no decide quién puede ser la mejor carta para sucederlo y sigue sumando nombres, como el de Lisandro Nieri o el de Paula Alasino, ambos ministros de su gabinete, porque evidentemente todavía, de los que aparecen como números puestos desde hace varios meses, no dan hoy garantías de imponerse con claridad.

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