Cobos, su novia Obon y el paso atrás de la Justicia Federal
Jueves, 20 de septiembre de 2018
Por: Marcelo Torrez En Twitter @MarceloTorrez

En su columna habitual de todos los días en el programa Sin Verso, que se emite por Radio Andina 90.1 de lunes a viernes de 7 a 10, el periodista analiza la actualidad local y nacional. Aquí la columna completa. 

El impacto fue literalmente demoledor. Entre los empleados y todo el personal de carrera de los tribunales federales de Mendoza la sorpresa fue absoluta y la noticia de la designación de Natalia Obon, la pareja actual del senador Julio Cobos, como flamante secretaria de la recientemente conformada Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza, se propagó con la velocidad de un rayo a medida que se iban enterando por los medios.

Desazón, indignación y también miedo a hablar. El efecto de la designación sorpresiva e inesperada de Natalia Obon -la novia del actual senador nacional, ex gobernador y ex vicepresidente argentino-, les trajo a muchos en un instante y al presente inmediato todo el pasado de la Justicia Federal de Mendoza. El de aquellas épocas de los Romano, de los Petri y de los Miret, los otrora magistrados poderosos y dominadores absolutos del fuero federal, de los climas, de los modos y por supuesto del sesgo de las sentencias. Un pasado, además, conmovido por los lazos de aquellos integrantes con el costado más negro de la violenta e inhumana dictadura militar.

Ricardo Lorenzetti, el presidente saliente del más alto tribunal de Justicia de la nación -estará en el cargo hasta fines de setiembre-, ordenó la contratación de Obon como nueva secretaria de la Cámara Federal mendocina. Una vieja y estrecha amistad con Cobos, forjada en la época en la que el actual senador ocupaba la vicepresidencia, habría sido el motivo suficiente como para confiar ese lugar tan apetecible en los tribunales federales a su pareja.

El cargo de secretaria de la Cámara Federal fue creado a tal efecto y a medida de Obon, porque al menos hasta ayer, los dos secretarios con los que cuenta la estructura, Rolando Marino de la Sala A y Graciela Liliana Terzi, de la Sala B, se encontraban ambos ratificados en sus puestos, con lo que Obon ocuparía una nueva secretaria de la cámara que conforman Juan Ignacio Pérez Curci (presidente del tribunal) y Olga Pura Arrabal (vicepresidenta); los vocales Manuel Pizarro, Mariana Porras y Gustavo Castiñeira de Dios y los secretarios Clara Civit, Lorena Garritano e Irene Pappalardo.

El cuestionamiento a la designación de Obon es por sobre todo ético. El revuelo en los tribunales federales tiene un condimento extra, porque no esperaban que detrás del entrevero, maloliente, acomodaticio y por sobre todas las cosas propio de los viejos vicios de la política, estuviese el propio Cobos, un político que forjó su imagen dando a entender que era todo lo contrario de lo que la ciudadanía aborrece. Eso de extraer todo el jugo disponible para consumo propio del contacto directo que se tiene con esas mieles que otorga el uso y abuso de la administración de poder.

Tampoco resultaron atendibles las explicaciones del entorno de Cobos respecto de su influencia o no en la designación de su novia. Que Obon se consiguió el cargo sola, por sus contactos con la Justicia Federal, por tener conocidos allí adentro, por su supuesta capacidad para trabajar en las cuestiones de corte previsional que tiene que resolver la cámara. Que le llegó la propuesta y que luego de analizarla decidió renunciar al cargo de asesora del senador con el que contaba desde fines del 2015. No. No fueron las explicaciones más felices, porque aun siendo ciertas, resultan increíbles. Más si para colmo Obon llega al cargo sin experiencia comprobada en el ejercicio de su profesión y sin matrícula todavía otorgada por el Colegio de Abogados, lo que de todas maneras no configura un requisito para tan rutilante desembarco en lo más alto de la carrera judicial, antes de llegar a juez o jueza.

La maniobra en beneficio de Obon ha sido un golpe muy duro a todas aquellas señales que estaba dando la Justicia Federal luego de la recomposición de la Cámara Federal, luego de haber sido dominada por años por aquella tríada que se iban turnando en el control de los cargos y de los privilegios del poder conformada por Romano, Miret y Petra. Los concursos que permitieron la normalización de la estructura habían arrancado en el 2012, pero recién consiguieron empuje político con el cambio de gobierno en el 2015. Tan es así que recién el año pasado fue designado en la presidencia Pérez Curci.

El presidente del tribunal tiene hoy en sus manos una brasa ardiente. Porque cuando asumió, también se le encomendó la responsabilidad de definir un nuevo modelo para el fuero federal mendocino, alejado del nepotismo, de los negocios espurios, del descontrol y del manto de impunidad para los poderosos. Terminar definitivamente en ese gueto, pero de prebendas, en el que se había convertido.

La llegada de Obon, por la forma en que lo hará a la nueva secretaría bajo el padrinazgo de Lorenzetti y de Cobos, por afuera de cualquier competencia y sin mérito alguno reconocido, demolió el ánimo de la estructura y del nuevo modelo que se creía asumiría el fuero federal. Un modelo de transparencia, confianza y de franca recuperación institucional.

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Comentarios
JOSE LUIS HUENUMAN
20-09-18 12:45
cuando la hija de Agustin Rosi quiso asumir en economia los periodistas Mendocinos pusieron el grito en el cielo y trataron de acomodo ladesignacion , ahora Cobos quiere `poner a su amante,y la sociedad Mendocina avala todo lo que hacen los de Cambiemos los traidores muestran lo que son .
guidoactis@itcsa.net
20-09-18 10:58
Hace tiempo que coincidía con un comentario tuyo...esta vez ...si.
Emi
20-09-18 08:48
HDP no tienen verguenza. Cambiemos son tan delincuentes como los anteriores, la diferencia es que con los otros comíamos y tampoco endeudaban el pais.
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