Opinión
Torrez en Andina: La economía es el centro de todo y Kerchner ya se prueba para el 2019
Lunes, 17 de septiembre de 2018

En su columna habitual de todos los días en el programa Sin Verso, que se emite por Radio Andina 90.1 de lunes a viernes de 7 a 10, el periodista analiza la actualidad local y nacional. Aquí la columna completa. 

En medio de la pesadumbre económica y financiera del país, mientras la política mira el movimiento del dólar y espera, tanto el oficialismo como la oposición, las clave del presupuesto nacional 2019 que Nicolás Dujovne presentará este lunes, de manera sorpresiva desde Mendoza el radicalismo, el de Alfredo Cornejo, de Ernesto Sanz y compañía, el mismo que intentó durante casi más de dos años persuadir al gobierno de Mauricio Macri de dotar a su gestión de más volumen político para enfrentar la crisis actual con más confianza y certidumbre, ha dado las primeras señales de un nuevo posicionamiento en el escenario nacional de aquí en más: el de situarse sobre los problemas económicos puramente y apuntar a su resolución y salir de ese lugar en el que ha estado hasta ahora que lo ubica quejoso y en reclamo permanente hacia el presidente para abrir el juego e incorporar otras visiones en el gabinete. Eso ya fue, parece decir ahora el radicalismo. Lo que viene será un plan para salvar las provincias en sus manos, Mendoza desde ya, y hacer lo posible desde el lugar que le permita el macrismo para recomponer y reencauzar la situación económica, lo más apremiante y urgente. Si la ciudanía no percibe en el 2019 que realmente se ha mejorado, será una estocada lacerante a las aspiraciones para seguir en el gobierno.

Esas primeras señales se comenzaron a dar en Mendoza, precisamente en San Rafael este sábado. También el departamento del sur mendocino fue protagonista de lo que puede que haya sido el primer paso de Martín Kerchner, el ministro de Economía, Infraestructura y Energía de Cornejo, para intentar quedarse con la candidatura por la gobernación dentro del espacio oficialista para el año próximo.

El sábado, un cónclave político de envergadura se concentró en San Rafael y fue allí desde donde surgieron algunas de las novedades de impacto político quizás más trascendentes del fin de semana. Sucedió durante un evento organizado por el Grupo Álvarez para celebrar los 90 años de la inauguración del histórico edificio del ex Banco Hipotecario, adquirido por el grupo empresario a comienzos de los 90 para convertirlo en la sede corporativa de Medios Andinos y base, también, para la diversificación hacia los actuales emprendimientos vinculados con la agroindustria, el petróleo y la construcción.

Después de aquella cumbre de mediados de semana en donde Cornejo, Sanz y Alfonso Prat Gay se mostraron juntos en el congreso de salud que se desarrolló en un hotel de la ciudad, ninguno había dejado trascender aspectos medulares de lo que quizás sea una nueva postura del radicalismo dentro de Cambiemos. Sin embargo, Sanz, en San Rafael, develó en parte la estrategia. El referente le bajó intensidad al histórico reclamo radical de inyectarle otra visión política al gobierno de Macri. Quizás porque ese objetivo terminó de tener alguna expectativa de triunfo dentro del seno del gobierno de Cambiemos luego de que Macri anunciar aquel nuevo gabinete maquillado, con menos ministerios, pero con los mismos nombres formando parte dela estructura, sin giros de 180 grados como esperaba el radicalismo, Sanz deslizó que el futuro de la coalición de gobierno estará ligado a las mejoras económicas, más que a los enjuagues de índole político. "Si la economía no mejora, la política sola no podrá hacer lo que todos esperamos", dijo Sanz. Y en esa línea, bajo la atenta mirada de Omar Félix -el referente del peronismo mendocino hasta mediados de noviembre cuando el partido vaya a elecciones para elegir la nueva conducción-, el ex senador nacional y cofundador de Cambiemos, se animó a pronosticar que todos los índices económicos mostrarán mejoras incluso antes de fin de año: habló del turismo receptivo y de las exportaciones empujadas por el tipo de cambio ("lo único bueno de la devaluación", aclaró) y del desarrollo petrolero en Vaca Muerta ("y en esa lengua que se mete por abajo desde Neuquén hacia Malargüe", amplió). "Créanme: esta zona está llamada a ser la Texas de Sudamérica", vaticinó Sanz. "A excepción de la agroindustria, que realmente está pasando por un momento muy complicado, todo lo demás viene bien", manifestó.

Félix, fue mucho más cauteloso. Claro, dijo que ellos, desde el peronismo, no ven todavía ese panorama tan virtuoso que había detallado Sanz, pero de igual forma evitó echar leña al fuego con la crisis. "No estamos entre aquellos que fogonean el desastre, pero tampoco en los extremadamente optimistas que parecen no ver del todo las urgencias del presente", dijo el peronista. El peronismo también había aprovechado el sábado en San Rafael para analizar la crisis. Hasta el sur viajaron los hermanos Alejandro y Adolfo Bermejo, para el convite convocado por los Félix, Omar y el intendente Emir. ¿Y qué surgió de ahí? Bueno, algo hablaron del proceso de elección interna, y también de lo que viene para el año próximo: la unidad está lejos, casi descartada y todo parece encaminarse a una interna con el kirchnerismo. "Pero no tengas dudas -dijo Omar Félix, cerca de Sanz que lo escuchaba-, vamos a lograr una fórmula competitiva para Mendoza".

Y Kerchner se decidió a dar los primeros pasos hacia su posible candidatura a gobernador. Cuando en la tarde del sábado se trasladaba a San Rafael, recibió una llamada de Cornejo en la que le anunciaba que no podría ser parte de evento porque el helicóptero que lo transportaría no despegaría por la tormenta que se presentaba en casi toda la provincia. Además, le pidió que lo representara en su propio nombre. Por la mañana, el ministro se había mostrado con Cornejo en Uspallata, durante la inauguración de un centro de deportes en la villa cordillerana. Daniel Orozco, el intendente, les había preparado un recibimiento popular. Pero también algunos picaditos de fútbol. Quienes participaron de los actos, cuenta que Cornejo dejó de ser por una vez el receptor de todas los pases y jugadas, cediendo protagonismo a su voluminoso ministro. Un dato que no pasó desapercibido para los que, en política, fuman debajo del agua.

Ya en San Rafael, Kerchner bajó un discurso político, desprovisto de los tecnicismos del ministerio: habló de unir al sur con el norte y confesó que le había costado al comienzo de la gestión incursionar en el Sur provincial: "Pero ya hice un surco viniendo", agregó. "En Mendoza los brazos no se bajan", enfatizó Kerchner, en voz alta, enérgico y destacó el trabajo de los intendentes que los escuchaban, como Félix, Soto de Tupungato, Aveiro de Tunuyán, Vergara Martínez de Malargüe y Rodolfo Suárez de Capital.

El punto en común, en el que coincidieron todos en el encuentro social y político de San Rafael, estuvo en la crisis económica. Las visiones, claro está, contrapuestas según fueran oficialistas u opositoras. Pero hubo señales nuevas a lo visto hasta ahora: el oficialismo concentrado en que la economía mejore; el peronismo buscando resolver sus cuestiones internas y armar algo decente para el 2019 y Kerchner, aventajándose a sus posibles competidores del espacio oficialista: "Yo estoy en carrera, yo camino, más adelante se verá", dice el ministro provocando que muchos miren a Cornejo preguntándose si ya tomó la decisión sobre su posible sucesor para el 2019.

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