Sobre las tablas
"Josefina": una historia trans moviliza el nuevo thriller teatral de Martín Chamorro
Viernes, 14 de septiembre de 2018
Por: Eugenia Cano - en Twitter @EugeCanon

En el 2016 el actor Martín Chamorro se desafió a escribir y producir una obra de teatro inscrita en el género del suspenso. La llamó "Lago Rojo" y obtuvo una muy buena recepción por parte del público local que quedó atrapado en una puesta envuelta en la misteriosa desaparición de la hija de un destacado psiquiatra.

Este sábado en el Teatro Las Sillas estrena "Josefina", su segundo thriller "que ya es como la marca que me caracteriza", dice. Esta vez con la dirección de Pinty Saba y con un elenco actoral experimentado que conforma Gustavo Casanova, Jorge Fornés, Agustín Daguerre, y el mismo Chamorro en uno de los papeles, el realizador teatral se lanza a contar un relato de intrigas y secretos, pero también con un fuerte mensaje sobre identidad de género y diversidad sexual.

-¿Qué me podés contar de la trama?

-Se trata de dos chicos que están saliendo. Dos hombres. Y es la segunda vez que se ven y a la salida del restaurante se encuentran a dos viejitos que cuando ven a uno de ellos se quedan totalmente horrorizados. Cuando los chicos les preguntan qué les pasa, ellos le dicen que uno de ellos es exactamente igual a una persona que ellos cuidaban hace 30 años y que se suicidó. Entonces ellos terminan accediendo a ir a la casa de los viejitos para que le muestren un retrato de esta persona. Van a la casa, ven el retrato y confirman que es exactamente igual a uno de ellos. Se quedan sorprendidos y los viejitos les cuentan la historia de este chico que se llamaba José. Le cuentan que José era homosexual, que en realidad era transgénero. Que fue haciendo su transformación de José a Josefina y que se suicidó. Entonces los viejitos les hacen un pedido extraño. Le dicen que la hermana de Josefina, que se llama Ana todavía está viva y que está senil, por morirse, y que ella cree en su cabeza que Josefina está viva. Entonces les piden si él se puede hacer pasar por Josefina, ya que el parecido es igual, para hablar con Ana y que ella muera tranquilamente. El personaje termina accediendo al pedido de los ancianos y cuando accede como que todo lo que se esperaba no era tan así, y se desata una tormenta tremenda.

La obra, además de ser muy entretenida, porque sinceramente no sabés qué pasa, no sabés ni en qué época están, no se sabe quién dice la verdad, quién miente. Hasta la última escena no se devela el misterio. Y también de paso la obra toca temas fuertes. La obra es muy fuerte. Es muy controversial.


-Claro toca tema actuales, como la tolerancia a la diversidad, ¿no?

-Exactamente. Ese es un mensaje muy claro de la obra. La tolerancia, mejor dicho, la intolerancia y también la hipocresía de algunos sectores de la sociedad que profesan una cosa y después hacen otra. Por eso te digo que va a ser una obra polémica.

-¿Qué te llevó a querer abordar estos temas?

-Yo lo que quería hacer es una obra donde no tuviera que directamente hablar sobre el tema, sino contarlo a través de una historia bien teatral y bien entretenida. Porque hablar directamente de ese tema es tedioso, puede caer en algo aburrido y mi idea del teatro es que la gente también pase un buen momento, que se entretenga. Ese fue el primer desafío. Y lo que a mí me llevó a esto fue ver un poco la realidad. Me pasó el año pasado, que lo que me detonó a escribir algo así, fue leer una nota que leí sobre un transexual que lo habían matado, básicamente por ser transexual. Lo leí en un diario online. Y después leí una cantidad de barbaridades en los comentarios de la gente que me dije: si un chico de 15 años que esté leyendo esta nota, queestá haciendo su proceso, en su adolescencia, debe ser muy difícil. Porque encima que ya tiene encima ese pesar, porque es un pesar, porque yo también lo viví, de ver que la sociedad es muy intolerante.

-Estamos en el 2018, tenemos leyes al respecto, parece que hubiésemos avanzado mucho, pero después pasan cosas en la vida real donde hay personas que siguen sin aceptar las decisiones de otras personas, ¿no?

-Exactamente. Yo soy homosexual y la verdad que nunca viví la discriminación de cerca porque siempre tuve una familia que me aceptó, que me contuvo. Hay mucha gente que no tiene eso y vos leés esas cosas y me pongo en el lugar de las personas que la tienen difícil. Si para mí fue difícil que tuve la suerte de tener una familia que me aceptó, imaginate que alguien no tiene una familia que lo acepte, que vea esas cosas en Internet, que vea las barbaridades de los comentarios de la gente. Es esa nota uno decía "qué suerte que se murió ese puto", entonces bueno, yo pensé: tengo que dar un mensaje de alguna forma.

Imagen: gentileza Gato Azul y Teatro Las Sillas. 

-En esta oportunidad la dirección de tu dramaturgia la toma Pinty Saba. ¿Por qué la elegiste a ella y cuál es el sello que le aporta a la obra desde la dirección?

-Yo cuando pensé en la dirección, tenía que pensar en varios factores. Primero alguien que tuviera el tesón de querer contar este mensaje, porque de verdad es un mensaje fuerte. No cualquier director se animaría y la Pinty yo la conozco hace mucho porque es mi maestra y he aprendido mucho de ella y sé que lo tiene. Y no me equivoqué porque apenas le presenté el proyecto le encantó. Primero eso. Necesitaba a alguien con garra para afrontar las críticas que van a venir, porque van a venir. Después porque ella maneja, para los códigos de dirección y de actuación, un código de verosimilitud y de veracidad que yo necesitaba para la obra. Maneja mucho la línea de actuación que va por el lado de los sentimientos verdaderos, entonces vos ves la obra y de verdad te conmovés. Aparte de entretenerte, te conmovés. Y te moviliza. Yo necesitaba que el tono de la obra fuera realista para que el mensaje llegue como si fuera algo que pasa en la vida real. Y lo que le aportó Pinty al proyecto fue justamente eso. Le aportó lo emocional, las actuaciones están impresionantes. Aparte de que contamos con actores impresionantes, ella además es una muy buena puestista en escena, entonces todo me convenció de que era ella quien tenía que estar en la dirección.

-Te gusta el suspenso y en el teatro este género tiene sus particularidades, ¿cómo han trabajado el dispositivo escénico?

-Nosotros queríamos dar la sensación de encierro, porque la obra se trata sobre eso. Una situación en donde a uno de los personajes lo dejan encerrado y no puede salir. Entonces es bastante minimalista porque en lo que se basa la obra es en el mensaje y en las actuaciones, pero si hay dos puertas que son muy importantes. Ese fue el desafío más grande, porque tienen que estar y tienen que estar cerradas. Entonces están los dos dispositivos con las puertas. Y la ambientación también es importante, porque hay dos franjas: una es la actualidad - como en el 2015- y la otra que es 1985, que es el pasado. Entonces la ambientación es de esa época. El mobiliario es de esa época, la ropa también. Básicamente es la estética de la obra y lo más importante de la puesta en escena son esas dos puertas y la estética de los 80.

-¿Hay algún detalle en la construcción de los personajes que quieras destacar?

-Los personajes son muy complejos, tienen muchas capas, entonces era necesaria la experiencia, por eso llamamos a todos los actores que participan. Y sí obvio, el trabajo de Gustavo Casanova que hace de mujer, entonces esa es una construcción bastante importante porque hay que hacer que un hombre, más con el porte que tiene Gustavo, parezca mujer, y la verdad que lo logra. Y después todos los personajes, excepto el mío que es como la víctima de esta situación, hace mínimo dos personajes -temporalmente hablando- hacen el mismo personaje en una época, después lo hacen en otra época distinta, tienen que cambiar su corporalidad, entonces como que todo eso aporta un montón a nivel actoral, como para que la gente diga qué está pasando acá.

-¿Cómo ha sido este trabajo de estar a cargo de la dramaturgia, de una de las actuaciones y de la producción?

Yo trabajo con una productora que se llama Gato Azul, que está Darío Jaenisch y Pilar Balacco, entonces he descansado bastante en ellos para poder concentrarme. He desarrollado trabajo de producción, pero ellos me la han hecho muy fácil. Dentro de lo que es dramaturgia y actuación, como que sí se mezcla más, pero la Pinty me ha tenido muy en cuenta para que la idea que tuve yo se plasme. Y yo he confiado totalmente en ella, así que ha sido como muy fácil. Yo entregué mi trabajo a ella y confié. Donde me he concentrado más es en la actuación, esa fue mi tarea principal.


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"Josefina", debuta este sábado 15, a las 22, en el Teatro Las Sillas (Olegario Andrade 510, Ciudad). Seguirá con funciones a la misma hora y en la misma sala todos los sábados de septiembre y octubre, con posibilidad de extender la temporada a noviembre. La entrada general es de $200. Reservas por whatsapp al: 261 615-6545.

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