Cómo actuaban en un taller "fantasma"
Los "Porteños" y el "Yoko", usaban motos de clientes para asaltar mujeres
Viernes, 14 de septiembre de 2018
Por: Hernán Adrover @hernanadrover53

Un trío de malvivientes que tenía como objetivo asaltar a mujeres bajo la modalidad de motochorros quedó detenido el martes en Maipú. Los sospechosos tenían una manera particular de actuar: usaban motos de clientes -las dejaban en un taller "fantasma" que tenía la banda- para cometer los atracos. Una víctima reconoció a uno y luego cayeron los otros dos, unos hermanos oriundos de Buenos Aires. 

Una casa en el barrio María Fernanda de Luzuriaga era la base donde se había montado un taller falso y donde también se había radicado un grupo de delincuentes. Los tres sospechosos que lo integraban, de 21, 22 y 25 años, fueron capturados este martes tras unos allanamientos que realizó la Unidad Investigativa de Maipú en dos domicilios. 

El trabajo no fue fácil y les demandó, a los efectivos de Investigaciones, un par de meses para poder dar con los motochorros que en el último tiempo habían realizado al menos diez robos a mano armada en la vía pública. 

¿Cómo actuaban?

Los delincuentes fueron identificados por sus alias porque aún faltan medidas que realizar y prefirieron resguardar esos datos, indicaron fuentes judiciales. Los "Porteños", dos hermanos oriundos de Buenos Aires y que hace un año están viviendo en la provincia, no estaban identificados en Mendoza. 

El otro, alias el "Yoko" y el mayor del trío, es un viejo conocido de la barriada y la zona porque ya ha estado involucrado en otros robos. Por los hechos que fueron capturados e imputados, fueron cometidos en Luzuriaga y en Gutiérrez. Transitaban las calles Francisco Gabrielli, Sarmiento y hasta llegaban a Maza para "pescar" a sus víctimas, que se caracterizaban por ser todas mujeres y por estar en las paradas de micro en soledad. 

 Hacían la típica de motochorros: uno manejaba el rodado hasta donde estaba la víctima, el cómplice se bajaba armado y, tras apuntarla con una pistola y amenazarla mientras estaba distraída, le robaba el celular, la cartera y todo lo que llevaban encima y que tenía valor. 

La calle Castelli, donde funcionaba el taller falso en donde desarmaban las motos y planificaban los atracos. 

Luego escapaban a toda velocidad en el rodado y utilizaban la calle Alta Italia, en varias ocasiones, para dirigirse hasta cercanías del Parque Metropolitano, donde se refugiaban y perdían de un posible seguimiento policial.

Otra de las características que tenían los delincuentes era el horario en el que cometían los atracos: si bien la mayoría de los delincuentes en general prefieren actuar de noche, en este caso, los ladrones preferían el horario de la mañana, antes del mediodía. Detallaron las fuentes, que aprovechaban los lugares donde no había mucha gente presente en esa franja horaria.

¿Qué pasaba robo tras robo?

Los "Porteños" y el "Yoco", luego de cada asalto a mano armada, volvían a su base: el taller que funcionaba en la casa de los primeros, sobre calle Castelli también de Luzuriaga, como guarida pero que no era realmente para reparar motos. Pero sí servía para desarmar las que también solían sustraer en la vía pública. 

A ese taller, que funcionaba como pantalla, varias víctimas creían que reparaban de verdad pero no era así. El trío de malvivientes las utilizaban para cometer los robos. Uno de esos vehículos era una moto azul de 150 cilindradas y fue usada en varios hechos. 

Sin embargo, rápidamente la cambiaban por otras que seguían entrando al taller. Por ese motivo, a los investigadores les costó identificarlos porque los rodados no eran siempre los mismos. "Los clientes las dejaban y los detenidos les decían que la fueran a buscar al otro día o dos días después. Ese ínterin era el que utilizaban para realizar los asaltos con esas motos", explicaron las fuentes. 

¿Cómo los identificaron?

Los pesquisas pudieron desbaratar la banda gracias al testimonio de una de las mujeres que fue víctima de uno de los robos. Ella pudo identificar al "Yoko", con domicilio en calle Rondeau del mismo barrio María Fernanda, porque lo conocía con anterioridad. De esa manera, los efectivos pudieron reconstruir con quién se movía y supieron quiénes eran los cómplices, es decir, los hermanos de Buenos Aires.  

El "Yoko", líder de la organización, también tenía una característica en su rostro que ayudó a identificarlo en otros robos, indicaron. También se sospecha que han cometido ilícitos contra negocios pero aún no tienen pruebas, señalaron.  

Si bien las diferentes motos que fueron utilizadas llevó a los policías a tener confusión en algún momento, una campera inflable que utilizaba uno de los sospechosos también ayudó a identificarlo. Con estas pruebas, más la moto azul que secuestraron en el "taller" de calle Castelli, donde vivían los hermanos, más las autopartes de tres motos con pedido de secuestro por ser robadas, los detenidos quedaron complicados. Ahora están a disposición de la Justicia. 

Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario