Cine
Entrevista con Lorenzo Ferro, "El Ángel" de Luis Ortega
Sábado, 4 de agosto de 2018
Por: Eugenia Cano - en Twitter @EugeCanon

"Es difícil sacarse un personaje después de haberlo preparado tanto, pero yo creo que me lo saqué", cuenta Lorenzo Ferro. El joven -que sin experiencia en la actuación-, se puso en la piel del protagonista de la película "El Ángel", que tendrá su estreno comercial el próximo 9 de agosto.

El largometraje que encabeza es una creación del realizador Luis Ortega inspirada en la historia de Carlos Robledo Puch. El asesino serial apodado "El ángel negro", que con aspecto de niño bien conmocionó a todo un país por los crímenes que cometió a principios de la década del 70, alcanzando sólo la edad de 20 años.

En este, su séptimo filme, Ortega toma un riego y elige al adolescente Ferro -hijo del actor Rafael Ferro- para crear su propia versión del personaje real. Y "Totó", como lo llaman cariñosamente, es quien se embarca en la aventura cinematográfica del director debutando como "Carlitos" en la pantalla grande junto a figuras de la talla de: Cecilia Roth, Mercedes Morán, Daniel Fanego, Peter Lanzani y el Chino Darín, como su compañero de fechorías en la ficción.

El protagonista de la película de Luis Ortega estuvo en Mendoza promocionando el filme, junto al director y el Chino Darín. Foto: Cristian Lozano.

A días de que su rostro quede inmortalizado en la pantalla grande, sobre esta experiencia artística única que le tocó atravesar, y que estuvo coronada por la participación de la cinta en el Festival de Cannes, es que habla con Sitio Andino:

-¿Cuándo fue que pudiste ver la película completa y qué sensación te dio ver el trabajo terminado? Verte como Carlitos.

-Por primera vez la vi muy cruda, con un amigo, en una pantalla de computadora. No estaba ni el color, ni el sonido. No era el corte final. Fue una maqueta la que vi, que igual me transmitió un montón. Pero después la vez que la vi realmente fue en una pantalla de cine enorme en Cannes y había un montón de personas. Estaba bastante nervioso, porque el contexto ameritaba eso también. Estaba lleno de gente y había bastantes expectativas, en ese festival tan grande. Y yo verme por primera vez en el cine fue tremendo, las primeras escenas las sufrí bastante. Estaba bastante nervioso, no me paraba de mover de la butaca, no encontraba mi comodidad. Pero una vez que comenzó a trascurrir la película encontré mi zona de confort.

-¿Te gustó lo que viste de vos?

-Sí, me quedé conforme.

Lorenzo Ferro. Protagonista de "El Ángel". Foto: Cristian Lozano. 

-Porque en toda la película estás muy presente.

-Sí, soy yo con Luis.

Lorenzo Ferro, el director del filme Luis Ortega, y Chino Darín, durante la conferencia de prensa en Mendoza. Foto: Cristian Lozano. 

-Claro, Luis moldeó su criatura de ficción con vos.

-Sí y un poco basado también en sus experiencias. Yo creo que todos los buenos directores cuentan a través de otras historias sus propias historias, porque se sienten identificados con eso y porque es más fácil contar lo que a uno le pasó. Y eso adaptarlo a cualquier época y a cualquier historia es un mérito importante.

-¿Qué fue lo que más te costó a la hora de componer el personaje?

-Uno de los desafíos fue aprender a tocar el piano, porque no sabía tocar ningún instrumento. Después otros de los desafíos fue aprender a actuar, que fue lo más difícil. Y aprender a sentirme cómodo dentro de una responsabilidad tan grande como la que tiene esta película. Y a moverme con tranquilidad y llevar todo ese peso con la inocencia de un niño. Sin recaer en que es todo eso la película. Eso fue el desafío más grande, poder jugar con cualquier sin importar quién sea, y cagarse de risa de la vida, si total vamos a hacer nuestra película.

-Un poco como es Carlitos, tu personaje...

-Y sí, por eso. En resumidas palabras lo que más costó fue meterse en Carlitos. Bueno, en algún punto tenemos algo en relación entre Carlitos y yo, que es que los dos descubrimos nuevos mundos. Carlitos entra en la casa de Ramón y descubre a todos estos personajes. Yo entré a un set de rodaje y me encontré con Cecilia Roth, con Daniel Fanego. En un punto se relaciona. Como conocer nueva gente sobre un nuevo ambiente. Uno te enseña a disparar, otro te enseña a pasar letra.

-Sí, hay algunas diferencias...

-Bueno, sí. Realidad y ficción.

Gentileza. Foto: Marcos Ludevid. 

-¿En todo este proceso tuviste algún tipo de acompañamiento de tu padre o se despegó totalmente?

-Bueno obviamente que siempre me acompañó y siempre estuvo ahí para cuando lo necesité, pero también fue más independiente el camino. Que fue muy con Luis. Pero lo que le pedía me lo daba mi papá, y siempre fue así. Pero también me deja ser yo, y me deja formar mi propio camino y me deja vivir, porque si está todo el tiempo atrás mío, viste, se me van a quedar muchas cosas pegadas de él y de cómo hacer la vida, y quizás la tengo que hacer más yo, ¿no?

-A muchos actores que interpretan personajes tan fuertes como este, después les cuesta despegarse. ¿A vos qué te pasa respecto a esto?, ¿cómo lo vas llevando?

-Y sí, bueno, es difícil sacarse un personaje después de haberlo preparado tanto, pero yo creo que me lo saqué. El tema es que tomé algunas cosas de aprendizaje del personaje, como esto que te decía: cagarse de risa de la vida porque si no se te va a cagar de risa de vos. Y no sé. Bajar un poco la ansiedad. Recuerdo que en un momento mientras estaba ensayando, me compré un pizarrón y anotaba todas las cosas que tenía Carlitos y que no tenía yo, entonces las que me gustaban que tenía Carlitos, le ponía un tic como para pasarlas a mi vida cotidiana. Porque yo creo que cualquier personaje que hagas algo te tenés que llevar. Un aprendizaje. Como cualquier cosa en la vida. Pero bueno, es meterse en la piel del otro y no sé... Es como cuando tenés un amigo y te brinda una mirada distinta.

-¿Y con todo el tema de los asesinatos, sobre los que la película no dramatiza, pero que tuviste que interpretar, cómo lo tomaste?

-No, yo lo tomé natural, como Carlitos. Era disparar como un juego. Porque si te metés en toda esa bola de que tenés una bala real y estás a dos pasos de matar a alguien, no sirve. No sirve para lo que queríamos con Carlitos. Quizás en otra película, pero acá no.

-¿Qué expectativas tenés con el estreno y qué pensás que le puede llegar a pasar a la gente?

-Y expectativas..., esperemos que le vaya bien. Y lo que le puede pasar a la gente..., yo creo que a la gente le va a gustar porque es una aventura cinematográfica. Todo lo que es la luz, el arte, las actuaciones. Sin incluir la mía, ¿no? Después lo que es el vestuario y todo eso. Quizás después hay un público que es más cerrado que puede ir con la idea de ir a ver la historia de Carlos Robledo Puch y se va a encontrar con un vuelo de Luis más poético y amoral. Ese público más cerrado no sé si va a disfrutarla tanto, pero esperemos que sí. Pero al ser una historia inspirada en hechos reales, ese es el riesgo, ¿no? Mucha gente yo creo que quiere ver lo que pasó tal cual y no sé si se van a encontrar con eso.

-Es una versión libre de la historia, desde el cine.

-Es que si vos agarrás y leés el libro (se refiere al libro sobre Robledo Puch que escribió Rodolfo Palacios) y contás todo lo que pasó, es lo mismo, pero nada más que estás poniendo una cámara y eligiendo el plano, pero poéticamente en cuanto al guión y todo eso no estás haciendo nada, ni estás tomando una decisión. Te estás quedando en el medio a contarlo cómo es. Luis no lo juzga, pero se pone en los ojos de él con la mirada de un niño.

-Te tocó debutar con un papel soñado para muchos actores. ¿Qué se viene de ahora en más para vos? Sin meterte presión, claro, pero, ¿cómo pensás seguir este oficio de la actuación? En el caso de que lo quieras seguir...

-Sí, me gustaría seguirlo, la verdad. Y se viene la espera. Esperando a Godot.

-¿Te ves en cine o incursionando también en otros formatos?

-Por ahora quiero hacer cine o un unitario también podría llegar a ser. Un gallo para Esculapio, El Marginal. Teatro quizás más adelante. Pero sí, una de las cosas más importantes es que descubrí algo que me gusta y que quiero vivir de eso, que es la actuación. Pero bueno, no sé si voy a aser toda mi vida actor, soy de cansarme muy rápido de las cosas. Así que quizás termine estudiando otra cosa, no sé. Por ahora estamos acá.

-Por ahora sos "El Ángel".

-Sí, por ahora.

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