Cultura en el espacio público
"El arte callejero no es delito", una consigna que suma apoyo en Mendoza
Martes, 10 de julio de 2018
Por: Eugenia Cano - en Twitter @EugeCanon

Por estos días una situación en Buenos Aires ha generado repercusión local. Es que el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta presentó un proyecto de ley que le permitiría accionar contra los artistas callejeros. En repudio a la iniciativa y en solidaridad con los colegas que trabajan en la Capital del país, en Mendoza se realizó esta tarde una concentración en la Plaza Independencia.

Alrededor de las 17, el lugar se convirtió en escenario de encuentro para artistas de diversas disciplinas. Distintas expresiones y carteles alusivos al reclamo, fueron parte de la postal de la convocatoria.

Concentración de artistas callejeros en la Plaza Independencia en apoyo al reclamo porteño. Foto: Cristian Lozano

"Estamos convencidos de que el arte callejero es cultura viva de los pueblos y es la expresión genuina. Por eso hoy acá nos juntamos los artistas callejeros de Mendoza autoconvocados en solidaridad con los compañeros de Buenos Aires y teniendo en cuenta que si esta ley sale en Buenos Aires va a tener replicas en el resto del país, porque si sale en Capital la van a querer implementar en las provincias, entonces hoy más que nunca nos juntamos y decimos que el arte callejero no es delito, el arte callejero es cultura, los artistas callejeros son patrimonio de la humanidad". Quien habla, es Martín. Trabaja en circo hace más de 10 años y hace 5 que sale al ruedo en la vía pública con su espectáculo Circo Locura y su personaje: el payaso Pirincho.

Martín, artista circense. Foto: Cristian Lozano. 

El proyecto de ley 1664-J-18 enviado a la Legislatura porteña busca modificar el Código Contravencional actual, y entre otras variaciones, propone agravar la penalización sobre "ruidos molestos que excedan la normal tolerancia" en la vía pública, y que la intervención de la policía en estos casos no dependa de una denuncia privada, teniendo vía libre para detener y decomisar objetos. Esto alcanza a los músicos callejeros y a los espacios culturales, y establece multas y penas llegando a diez días de trabajo de utilidad pública, multa de dos mil pesos o arresto de cinco días.

Esta es la situación que tiene en alerta a la comunidad artística que trabaja en el espacio público. En Buenos Aires hoy se convocó a una nueva manifestación, como así también en otras provincias, y la nuestra no fue la excepción. Aunque depende de la normativa que establezca cada lugar, aquí la actividad parece haber logrado una cierta normalización. Como es el caso del Municipio de Capital que en el 2015 llegó a un acuerdo luego de varias manifestaciones y reclamos realizados por la comunidad artística callejera. Se consiguió un acuerdo de autoregulación para trabajar sin molestar a nadie.

Foto: Cristian Lozano.

"La problemática del arte callejero es algo que viene pasando en el país desde siempre, creo que es histórico. Acá en Mendoza hemos tenido muchos problemas los artistas callejeros, pero hace unos tres, cuatro años, después de muchas manifestaciones, pudimos regularizar dentro de todo la actividad. Obviamente que suelen pasar cosas. Como que a un pibe que está haciendo malabares en el semáforo viene la policía y los violenta y eso lamentablemente es algo muy profundo que tiene que ver con la discriminación, y que tiene que ver con muchas cosas. Pero la actividad de lo que tiene que ver el arte callejero en Mendoza gracias a la voluntad y la organización, y la fuerza de los artistas acá ahora podemos estar trabajando bastante tranquilos", cuenta Martín.

¿Por qué y a quién molesta el arte en la vía pública? ¿Por qué puede llegar a ser considerado como "ruido molesto"? Resulta difícil encontrar respuestas cuando en las principales capitales del mundo es de lo más normal ver a un pintor exponer los lienzos de su obra mientras realiza un retrato en vivo o que un músico muestre su talento en una plaza. 

Martín quien desde hace años lleva alegría a la gente con el arte del circo, reflexiona y responde: "Yo creo que el arte callejero molesta al sistema que domina, que quiere ejercer la cultura dominante porque obviamente no lo pueden controlar, no lo pueden manejar. El artista callejero, nosotros trabajamos de nuestra manera, de nuestra forma, y ellos quieren meternos siempre dentro de su forma, de su sistema, y eso molesta".

En la provincia hay muchos hombres y mujeres expresando su talento musical, actoral y de diferente índole, en el espacio público. "Hay un montón. Hay diferentes expresiones. Hay muchos malabaristas en los semáforos, porque hay mucha gente viajando que hace malabares, y también están los de Mendoza. Después están los que trabajamos con las funciones de circo y payaso en la calle, que no somos tantos, pero somos constantes. En todas las plazas principales de Mendoza encontrás diferentes tipos de espectáculos. Después encontrás a los músicos que trabajan en la peatonal, en los bares. No te podría decir cuántos pero históricamente Mendoza ha tenido muchos artistas", cuenta Martín.

Y el público mendocino aunque es exigente responde positivamente: "Es una plaza difícil porque el publico mendocino es muy copado, muy dado, pero le tiene que gustar, le tenés que saber entrar. Yo digo siempre: si la hacés acá en Mendoza la hacés en cualquier lugar del mundo. Si acá nos va bien, si a la gente le gusta y se divierte y nos apoya es porque el show funciona".

La jornada en Mendoza en apoyo a los colegas porteños se vivió además como una iniciativa para mantenerse unidos como colectivo: "Esperemos que a partir de ahora se pueda generar una organización de artistas callejeros de Mendoza más unida y organizada para futuras cosas que puedan pasar".

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