Luz verde en Diputados
Media sanción al aborto legal: cómo comenzó la conquista de un derecho
Domingo, 17 de junio de 2018
Por: Mariano Fiochetta - @mfiochetta

La historia de la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito en Argentina no arrancó con las exposiciones de especialistas en la Cámara de Diputados hace dos meses y medio ni a principios de año, con la presentación del proyecto en el Congreso. La conquista de este derecho comenzó muchos años atrás, con un trabajo colectivo que fue creciendo exponencialmente a medida que pasó el tiempo.

"Este es un movimiento que lleva décadas: en Argentina hubo grupos en defensa del aborto legal desde fines de los años sesenta", sostuvo a SITIO ANDINO la activista feminista y psicoanalista Martha Rosenberg, una de las fundadoras de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

En uno de los últimos discursos durante la maratónica sesión de Diputados que concluyó con la sanción inicial de la iniciativa, la diputada Silvia Lospenatto (Pro) mencionó a las pioneras luchadoras de este proceso. Una de ellas fue Rosenberg, quien en comunicación con este diario recordó cómo fue la construcción colectiva iniciada hace más de una década.

"La proclamación de la Campaña fue en 2005 en Córdoba, después de que en el Encuentro Nacional de Mujeres de 2003 en Rosario se incluyera entre sus conclusiones la propuesta de hacer una campaña nacional por el derecho al aborto. El origen de la campaña es totalmente federal. Se originó por una propuesta de una comisión de un ENM, con mujeres de todos los lugares del país", relató.

Rosemberg destacó el cambio producido ese año. "Ya no si se estaba a favor o en contra, como eran hasta ahí los talleres, sino un taller de las que estábamos a favor para pensar y organizar estrategias para llegar a obtener el derecho al aborto", expresó.

Martha Rosenberg, integrante de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. 

En 2007, fecha en que ingresó el primer proyecto a la cámara, habían 70 organizaciones que acompañaban la propuesta. Hoy son más de 500. "Fue creciendo con ese perfil federal, con pluralismo ideológico y participativo, con una democracia de organización absolutamente horizontal y transversal", explicó.

"El otro rasgo que tiene la Campaña es que es integral, en el sentido de que abarca todos los requisitos necesarios para que las decisiones sobre el embarazo y el aborto sean decisiones de conciencia de las mujeres: tengan información, educación sexual y tengan a su disposición los medios anticonceptivos necesarios para evitar los abortos, pero además el aborto legal para que cuando deciden abortar, no les cueste la vida, ni la salud, ni la dignidad, ni la condena social. Ese es el enfoque", indicó Rosenberg.

Durante trece años hubo actividades en barrios, colegios, clubes sociales, organizaciones de mujeres, seminarios nacionales e internacionales, sindicatos y organizaciones de DDHH: "es una campaña que tiene una altísima idea de que cómo se maneja y se construye un movimiento social amplio y democrático", resaltó.

La marea verde de 2018

¿Qué fue lo que cambió a partir de este año para que se pudiera avanzar con el proyecto?

- Desde mi punto de vista son dos cosas. Una es que había un enorme potencial de movilización que estaba muy detenido durante los gobiernos kirchneristas por la falta de adhesión desde las esferas más altas del gobierno, que era a la vez la conducción política mayoritaria.

La otra fue la enorme movilización que se produjo, desde el movimiento de mujeres, con el Ni Una Menos contra la violencia hacia las mujeres y los femicidios. Hemos confluido y hemos logrado esclarecer la situación del aborto en Argentina como una violencia contra las mujeres, y las muertes por abortos de mujeres en Argentina como una violencia femicida del Estado. Creo que también fuimos construyendo un movimiento que reconoce que las causas de su protesta y su demanda de políticas es único; que reconoce la situación de las mujeres en la sociedad como subordinadas, como maltratadas, como violentadas y esto da la masividad que logramos en las movilizaciones en el último tiempo.

Del proyecto de la Campaña al dictamen que llegó al recinto

"Nosotros entregamos un proyecto que fue elaborado colectivamente a través de foros, discusiones con expertas en estudio de derecho comparativo con las leyes que rigen en otros países, sobre todo en las democracias más avanzadas. Entregamos nuestro proyecto como proyecto ideal. Sabíamos que los proyectos no salen igual del tratamiento parlamentario que como ingresan", reconoció Rosenberg.

La activista remarcó que "el resultado más importante es que el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo durante las primeras 14 semanas de gestación se conservó y salió así. Ese es el logro más importante".

La Campaña Nacional tiene más de trece años.

"La inclusión de la objeción de conciencia salió bastante acotada. En mi opinión, no debería estar en una ley que implica una práctica en el servicio de salud, sino que tendría que ser una declaración de las personas afectadas a la práctica del aborto, cuando la ley habilita como derecho de las mujeres que sean atendidas. Es una pelea que vamos a seguir dando, como vamos a seguir dando todas las peleas que tenemos por delante, que son muchas", señaló.

Por otra parte, Rosenberg se refirió a la modificación al respecto de la situación de las personas gestantes de 13 a 16 años (quedó supeditada a lo que indica el Código Civil y Comercial en su artículo 26), y celebró la declaración de la ley como de orden público: "es un obstáculo para que las políticas públicas provinciales que contradigan esta ley".

La transversalidad en el movimiento de mujeres y en la Cámara de Diputados

"Este tratamiento del proyecto y este movimiento de la Campaña Nacional, el movimiento de mujeres, el feminismo y la militancia por los derechos sexuales y reproductivos son una novedad política muy importante, precisamente por las formas que fue gestionado", describió.

Así, contó lo que ocurrió desde la primera presentación de la iniciativa en 2007. "El proyecto tenía mayoría de firmas del Frente para la Victoria propiciando el proyecto, e incluso encabezándolo, y no se lograba el tratamiento porque estaba vetado por la presidencia de la doctora Cristina Fernández de Kirchner, porque su posición era contraria. Esta vez, la forma de tratamiento fue absolutamente inversa", formuló.

El proyecto se discutirá en el Senado.

"Se propuso el tratamiento desde la presidencia, lo cual habla de las costumbres políticas nuestras tan presidencialistas, en donde si el debate no lo habilita el Ejecutivo, los legisladores no se mueven", consignó.

Sin embargo, estimó que el análisis realizado desde el entorno presidencial no fue acertado. "Se pensó que era una ganancia política hacer este acto de propuesta de discusión, pero que no se iba a aprobar. La gran sorpresa política fue que se impuso por la dinámica del tratamiento y que haya ganado nuestra posición", destacó.

"La situación política del contexto nos favoreció. La gente está muy necesitada y deseosa de tener conquistas que amplíen y mejoren su calidad de vida, en un momento en el que estamos viendo disminuir permanentemente nuestras condiciones cotidianas, sobre todo la de las mujeres, que tienen que enfrentar una enorme tarea de mantener sus hogares en esta situación de grave descenso del nivel de vida", cerró Rosenberg.

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