VI Juicio por crímenes de lesa humanidad
Memoria, Verdad y Justicia: Rico cerca de escuchar su pena
Martes, 29 de mayo de 2018
Por: Fernanda Verdeslago - @fer_verdeslago

El sexto juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos en la última dictadura militar continúa con los alegatos a los acusados, entre los que se encuentran miembros del Ejército, de la denominada "Patota" de la Policía Federal, Fuerza Aérea, Policía de Mendoza con el ex Subsecretario de Seguridad de Mendoza, Carlos Rico sentado en el banquillo.

"Invitamos a toda la sociedad a que asista a esta jornada histórica, el viernes 1 de junio a las 10 en los Tribunales Federales porque allí se van a escuchar los alegatos y si se hará el pedido de pena a los acusados, que muchas son altas, perpetuas y de más de 20 años", solicitó Pablo Salinas, abogado por el MEDH y quien expondrá los alegatos a los represores juzgados. 

Este viernes, en los Tribunales Federales (Pedro Molina y España, de Ciudad) se vivirá otra jornada histórica en la que los alegatos a cargo del Movimiento Ecuménico de Derechos Humanos (MEDH), junto a los de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, en la voz de Fernando Peñaloza, y a los de la Fiscalía representada en Dante Vega serán escuchados en el recinto.

Los alegatos

Pablo Salinas, abogado del MEDH. Foto: Cristian Lozano.

El reconocido letrado se explayó al decir que "nosotros (por el MEDH) vamos a alegar contra los miembros del grupo de tareas o la patota de la policía federal, los vamos a acusar por asesinato a Víctor Romano Rivamar y Amadeo Sánchez Andia. Vamos a alegar contra Carlos Rico por los operativos en torno al secuestro de militantes políticos en la causa Rabanal. En mi caso voy a hacer una introducción sobre la juventud de los 70 y después vamos a hablar del D2 para finalizar con campo Las Lajas".

Viviana Beigel, abogada querellante, expondrá un alegato enmarcado en la violencia de género que sufrieron las presas políticas secuestradas por las fuerzas de seguridad.

Carlos Rico, de funcionario a acusado de delitos de lesa humanidad

Sin dudas que la figura del ex Subsecretario de Seguridad, durante la gestión de Celso Jaque, es fuerte de ver en el banquillo y así lo perciben también desde la querella: "es muy fuerte porque implica que durante mucho tiempo no se pudo hacer justicia porque reinaban las leyes de impunidad. Cuando caen los indultos se pudo avanzar y muchos de los que habían participado de la represión como Rico se habían insertado socialmente y políticamente, al igual que (Otilio) Romano, (Luis) Miret y (Rolando) Carrizo, quienes habían llegado a la cúspide de la Justicia Federal y Rico llegó a ser vice jefe de la seguridad de Mendoza.

"A partir de la caída de estas leyes se pueden llegar a impulsar los juicios y estas personas que detentaron muchísimo poder, se vieron sometidas a la justicia y creo que esto es lo más notable", expresó.

Un juicio con todas las garantías

Si hay algo que ha caracterizado a los juicios por crímenes de lesa humanidad que se vienen desarrollando en la provincia, es el respeto a las garantías de los imputados. "Se les otorgaron todas las garantías que no otorgaron cuando detentaban el poder, han tenido dos defensores cada uno y fueron controlados en su salud y en las garantías procesales. Se ha desarrollado con normalidad en el sentido de que se respetaron las garantías y es una pena que murió Luciano Benjamín Menéndez, que estaba siendo juzgado", precisó Salinas.

"Es muy importante el acompañamiento de la sociedad y la invitación a que asistan al juicio porque lo que van a escuchar es parte de la historia de los mendocinos, es decir cada hecho del que fue víctima un joven de una juventud comprometida, soñadora, con una formación intelectual notable. La juventud de los ?70 fueron las víctimas del modelo represivo", resaltó.

En esa línea, el abogado del MEDH comentó que en su alegato hará referencia a la figura de Mauricio Amílcar López, rector de la Universidad de San Luis, secuestrado en Campo Las Lajas y desaparecido y reflexionó al respecto: "¿cuánto hubiera cambiado la sociedad si esas personas desaparecidas, muchas de ellas dirigentes, referentes y promotores de derechos sociales, estuvieran hoy con vida?".

Arrepentidos no, pero sus hijos sí

Ante la consulta sobre si en algún momento algunos de los acusados mostraba algún signo de arrepentimiento o incomodidad durante el juicio, Salinas fue contundente: "la gran mayoría de los represores de Mendoza han mantenido el pacto de impunidad a pesar de que les hemos pedido, mirándolos a los ojos, que nos digan donde están los restos de nuestros compañeros desaparecidos, en un histórico reclamo del MEDH".

"Nunca han roto el pacto de impunidad y es una pena porque le hubieran permitido a familias recuperar los restos de sus familiares y darle sepultura de acuerdo a sus creencias. Quizás tiene que ver con lo conservadora que es Mendoza o el grado de compromiso que tenían los represores con el plan criminal pero ninguno ha demostrado ningún signo de arrepentimiento", manifestó.

Quienes sí se acercaron a los movimientos por los derechos humanos y los familiares de las víctimas son algunos hijos/as de represores quienes integran el colectivo "Historias desobedientes", entre las que se encuentra Liliana Furió, hija de Paulino quien fuera jefe de inteligencia II (G2) del Ejército, hoy condenado a prisión perpetua en Mendoza por crímenes de lesa humanidad.

"Es muy notable lo que han hecho ellos, no sus padres. Estas cosas no han ocurrido en el mundo. Así como las Abuelas y las Madres (de Plaza de Mayo) son un fenómeno nuestro, la situación de los hijos rebeldes o desobedientes como ellos prefieren llamarse, tiene a una referente en Mendoza, que es la hija de Paulino Furió", finalizó. 

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