Fútbol B Nacional
Bochornoso final el de la Lepra tras el inesperado traspié
Lunes, 16 de abril de 2018
Por: Pablo Pérez

La derrota claramente fue impensada, teniendo en cuenta los antecedentes de su rival y su condición de prácticamente descendido, se suponía que Independiente Rivadavia no debería pasar sobresaltos en el Gargantini ante Deportivo Riestra. Pero aquel gol de Bravo en los umbrales del segundo tiempo dieron paso a un descontento y bronca generalizada que fue agigantándose con el paso de los minutos hasta terminar de la peor manera.

Más allá del cuestionable arbitraje de Alejandro Castro, quien entre varios desaciertos tuvo uno marcado y evidente, grosero y hasta sospechoso cobrando un aposición adelantada - que no fue tal - de Sergio Rodríguez luego de un cabezazo que ingreso limpio del central y con dos hombres de la visita habilitando por ambos lados, no se puede concebir la reacción furiosa del entrenador Gabriel Gómez tras el final del cotejo, quien fue a increpar verbalmente y con demasiada vehemencia al juez, hasta hacerlo retroceder en contadas ocasiones tras sus pasos.

Solamente la intervención de algunos jugadores del azul y un par de colaboradores impidiendo que el acercamiento no pasara al roce físico "salvando" al adiestrador de una situación mucho más incómoda. 

Estas actitudes, donde se desvirtúan los roles tras lo que significa una contienda deportiva son las que ponen de manifiesto en muchos casos las irresponsabilidades de quienes deben dar el ejemplo adentro de la cancha y principalmente en momentos de suma tensión.  

Los fallos no se pueden ni se van a modificar por mas razón que puedan tener las partes, será menester del colegio de árbitros y otros calificar el trabajo del juez del cotejo y serán aquellos también los que emitan un veredicto sobre su actuación que rozó, tras aquella jugada enunciada lo paupérrimo.  

Gómez - se fue expulsado - con sus actitud tensionó aún más este hilo que se corta por lo más delgado, por esos resultados que no llegan o son del beneplácito de aquellos que se sienten injustamente tratados y a esta altura del campeonato. 

El partido no se perdió exclusivamente por aquella jugada, hubo demasiados factores en contra de los intereses deportivo del equipo que como consecuencia se tradujeron en una nueva caída y está interminable temporada que no dicta en nada respecto a las nueve anteriores.

Pelear siempre por el descenso ha agotado a todos y culpables hay muchos, pero nada lo cambiará desde los impulsos violentos y reacciones desacertadas sin si quiera detenerse a pensar por unos minutos que el sol no se puede tapar con un dedo, y que la pelota seguirá rodando hasta el último minuto del partido final en Mendoza ante Santamarina siempre con la esperanza de seguir siendo de la B Nacional.

También y para agregar como un dato no menos importante, una vez concluido el partido y en zona de vestuarios los integrantes de la delegación de Riesta causaron algunos destrozos significativos, que deberán informarse para que esa actitud no pase desapercibida y deban pagar como corresponde por los daños causados.

Agradecimiento: Videos (Argentina F.C)

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Comentarios
Nacho
16-04-18 13:01
Excelente nota Perico
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