Reseña
Los Puentes de Madison: un éxito sostenido por su dupla actoral
Sábado, 14 de abril de 2018
Por: Eugenia Cano - en Twitter @EugeCanon

En el marco de una gira por varias provincias del país, este fin de semana llegó a Mendoza el elenco de la pieza teatral: "Los Puentes de Madison".

La obra protagonizada por Araceli González y Facundo Arana sobre la famosa historia de amor entre la ama de casa, Francesca, y el fotógrafo de la National Geographic, Robert Kincaid, tuvo su debut local el viernes en el Teatro Plaza con dos funciones, y redoblará la apuesta este sábado con dos presentaciones más.

Araceli González y Facundo Arana en escena, interpretando la versión teatral de la famosa historia de amor. Foto: Axel Lloret. 

Resulta innegable que el poder de convocatoria que ha tenido la propuesta -por lo menos el primer día fue así- está directamente relacionado con la popularidad de la dupla actoral. En mayor o menor medida todos conocen quiénes son Arana y González. Los han visto en la tele, conocen los entretelones de sus vidas y los años los han posicionado como personalidades queribles dentro del espectáculo nacional. En este sentido, no hay con qué darle. La pieza convence. Atrapa e invita a comprar la entrada. Si a esto le sumamos que se trata de la versión teatral de la historia que inmortalizó cinematográficamente Clint Eastwood y Maryl Streep, todo cierra.

Axel Lloret. 

Ahora bien. El teatro no es el cine, ni el universo literario donde Robert James Waller gesta la exitosa novela. La dramaturgia escénica tiene su propio registro y su propio lenguaje. Y hay un "aquí y ahora" que hay que saber sostener. En este sentido, la obra producida por Javier Faroni y dirigida por Luis "Indio" Romero hace agua en varios aspectos.

Resulta llamativo que uno de los personajes secundarios (el hijo de Francesca) sea el que primero salga a escena con la misión de justificar la escenografía. El por qué de esa ventana, la cocina, el paisaje inexistente o más allá los puentes simulados... Todo explicado a través de la palabra, como si no hubiera habido forma de contarlo o darlo a entender de otro modo. Con otros recursos. Claro, la puesta escenográfica es muy elemental y de ninguna manera remite al ambiente campestre donde se desarrolla la historia de los personajes. Pero si una decisión artística se la jugó por la dramatización intimista, tendría que validarse por sí sola. Algo que lamentablemente no sucede.

Siguiendo esta línea, la explicación verbal a todo lo que les va ocurriendo a los personajes no frena hasta el final. De hecho, en los momentos en los que la pareja llega -o eso intenta- a generar un clímax, se rompe por un chiste o un comentario innecesario. La obra así planteada no deja que la representación fluya por sí misma. Y cuando parece que sucede, alguna palabra rompe la magia.

Foto: Axel Lloret.

En este discurrir no se puede pasar por alto que la interpretación de Arana es rígida -con una dicción impostada-, e incapaz de generar la calidez del romance que se intenta contar. Insoportable de ver por momentos, aunque el público femenino lo ovacione cuando pisa el escenario y despierte suspiros por su cuerpo esculpido en una de las escenas. Por contraste, Araceli González sale airosa. Y muy airosa. Sin demasiadas armas teatrales, la actriz, ex modelo y empresaria, se despega de la imagen de Meryl Streep y logra encarnar su propia versión de Francesca.

Foto: Axel Lloret. 

Está claro que toda adaptación significa correr un riesgo, porque en el inconsciente de la gente hay referencias insalvables. La oportunidad es, si se quiere, lograr hacer de esa gema que se tiene en la mano, una joya nueva. O por lo menos, transmitir la esencia o espíritu original de esa expresión artística, con algún vuelo propio.

Este no es el caso de la versión porteña de "Los Puentes de Madison". Una puesta comercial más. Una obra de teatro sobrecargada de retórica y con dramatizaciones forzadas. Eso sí, con una popular pareja protagónica que si bien no logra conectar del todo, encaja a la perfección para despertar los aplausos finales.

Tamaño del texto
Tu comentario: