Opinión-Economía
Sin arranque
Domingo, 15 de abril de 2018
Por: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

Difícil momento para ser parte del Gobierno Nacional. La construcción de relatos (eso que tanto le criticaban a la gestión anterior) se descascara, ya no semana a semana, sino día a día.

La revelación de los números de caída de consumo, de evolución de empleos, la cantidad de trabajadores que pagan ganancias y la inflación, le deparan al Gobierno un dolor de cabeza por día.

La siempre oficialista CAME, confirmó que la caída del consumo desde la asunción de Mauricio Macri llega a los 16 puntos, sin miras de recuperación si se cruzan los datos que son su sustento: trabajo, ingresos y precios.

El Observatorio de Empleo, Producción y Comercio exterior de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo, presentó un nuevo informe donde alerta sobre "una precarización creciente en el mercado laboral que se profundiza en el universo de trabajadores del sector privado registrado".

Los especialistas advierten que entre "los empleos de menor calidad, la cantidad de empleados formales con contratos por tiempo indeterminado cayó -0,8% entre el IV - Trimestre 2015 y el IV - Trimestre 2017. En tanto, creció +49% la cantidad de trabajadores con vínculos con plazo de expiración, y +31% la tercerización por parte de agencias de trabajo" estos son datos que confirman lo que venimos advirtiendo desde hace tiempo, el supuesto crecimiento del empleo que pregona el Gobierno está "traccionado por aquellos contratos que cuentan con menores derechos (duración determinada y personal de agencia) que los tradicionales de relación de dependencia (duración indeterminada)", agregamos además que esos contratos de duración determinada son también los que explican el crecimiento de monotributistas, ya que la mayoría de esos vínculos justifica el cobro mensual mediante la presentación de facturas.

El informe de la UMET agrega que "observando la composición de las altas laborales, las contrataciones a tiempo indeterminado participaban del 77% de las altas en el IV - Trimestre 2015 y pasaron a ocupar el 65,6% en el IV - Trimestre 2017, es decir una caída de 11,4 puntos porcentuales. En tanto, la contribución de las contrataciones a tiempo determinado pasó del 19,9% al 30,3%, mientras que para el personal tercerizado se elevó del 3% al 4%."

La degradación del mercado de trabajo y los salarios a la baja son una constante de estos dos años de gestión y ya es un dato incontrastable hasta con los números del INDEC, y es casi una cuenta matemática de uno más uno, que en ese contexto un despegue de la economía es imposible.

También en la semana se conoció un informe elaborado a partir de los datos que presentó el propio Jefe de Gabinete de Ministros a los diputados donde asegura que en la actualidad 2,2 millones de personas pagan ganancias de cuarta categoría, es decir el Impuesto a las Ganancias del sector trabajador, independientes y profesionales. Un dato bien lejano a la promesa de que en esta gestión los trabajadores no pagarían ese gravamen. Cuando el Presidente hacía su promesa de campaña en 2015, solo pagaban el gravamen 1,3 millones de contribuyentes.

El jueves llegó con inflación, tal cual se preveía por arriba del 2 % (2,3) y alcanzando en los primeros tres meses al 6,7%, lo que consume en solo tres meses la mitad de lo que el Gobierno había fijado como meta recalculada para los 12 meses de 2018. De esta manera en los últimos 12 meses el acumulado llega al 25,4 %, destruyendo el discurso oficial de que la inflación está bajando.

Los propios números del INDEC también tienen la confirmación de informes privados que hemos ido contando en este espacio de cómo la afectación más fuerte del proceso inflacionario impacta en los sectores más vulnerables y de menores ingresos, donde además el gobierno también va decretando la retirada del Estado, vaciando los recursos que reciben, la limitación de medicamentos del PAMI, la nueva fórmula de actualización de las jubilaciones y AUH, los recortes a programas como el PROGRESAR o el Ellas Hacen, cifras que vienen a ratificar con hechos estas políticas.

Al abrir los números del INDEC impactan los dos cuadros que mostramos a continuación de los acumulados de aumentos interanual y en el primer trimestre de este año.

 

Pero no solo eso, la lista de alimentos muestra que los aumentos se llevan puesta cualquier posibilidad de la supuesta recuperación del poder adquisitivo de los salarios, así la harina subió un 2,6 %, el arroz 2,7% y los fideos 3,7%. El azúcar 3 puntos, la sal 4,5% las carmes entre el 2,7 y el 4 % según los cortes, el pollo 4,5 puntos y los huevos el 18 %. Un dato interesante que también contradice otro discurso del gobierno, que asegura que la apertura de importaciones sirve para regular los precios, es el caso del tomate entero pelado enlatado, que a pesar de la explosión de importación que pone en riesgo a los productores regionales de Cuyo, subió 2,2%.

Los datos comienzan a ser implacables para trazar un panorama bien lejano a los escenarios que quiere mostrar el Ejecutivo y los debates también trascurren por caminos que tratan de sacar del centro de la escena los temas que afectan la diaria de los ciudadanos. Desde discusiones sobre importaciones de soja fantasmas, hasta las ya comunes tapas judiciales sirven.

Una corta explicación de las dos órdenes de compra en Chicago de soja estadounidense temporada 18/19 para aceiteras argentinas. La cosecha argentina llegará a los 40 millones de toneladas a pesar de la sequía o sea que la supuesta importación representaría apenas un 0,6 % de la cosecha autóctona. Las órdenes firmadas por las aceiteras, una de ellas que también tiene intereses en Mendoza (Vicentin), están en el marco de una fuerte pelea con los productores. El mercado de Rosario se estaba disparando por la sequía y la retención del poroto buscando mejorar posiciones por la devaluación y la baja mensual de las retenciones. Lo que pretendieron las aceiteras, comprando en Estados Unidos esa mínima cantidad, fue frenar la disparada de precios y pulsear en el mercado, en síntesis lo mismo que pasó en Mendoza la cosecha pasada con la importación de vino a granel desde Chile. Y hasta es probable que esas órdenes, una vez estabilizado el mercado, sean revendidas y el poroto yanqui nunca llegue a puerto argentino.

Nada nuevo en un mercado de pujas, sin embargo es una noticita que sirve para agrandar y distraer con un operativo al que inocentemente se suman varios medios y analistas, que ven todo desde la óptica de las tres cuadras alrededor de Plaza de Mayo sin demasiado conocimiento de estas cuitas de los mercados productivos primarios.

Las semanas pasan, los números no ayudan y la economía está cada vez más parecida a una batería en invierno, no arranca.

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