salud sexual y reproductiva
La planificación familiar, también es cosa de hombres
Domingo, 15 de abril de 2018
Por: Fernanda Verdeslago - @fer_verdeslago

Una publicación en Facebook de Franco Giménez (37) sobre la decisión de someterse a una cirugía y realizarse la vasectomía, abrió el debate acerca de las decisiones compartidas a la hora de planificar la familia.

Históricamente, la responsabilidad ha sido, y sigue siendo de las mujeres: desde las pastillas anticonceptivas - pedido de la receta, compra e ingesta hasta la ligadura de trompas.

Las últimas estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación (son de 2016) así lo demuestran: durante ese año, casi 13.000 mujeres de todo el país se ligaron las trompas para no tener más hijos. En ese mismo período, los hombres que se hicieron la vasectomía fueron sólo 97.

¿Cómo es la situación en Mendoza?

"Es desigual", sentencia sin tapujos la Dra. Roxana Cabrera, a cargo del Programa de Salud Sexual y Reproductiva que depende del Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes de la provincia.

Con los números en la mano, el modelo patriarcal indica que en los efectores de salud pública en Mendoza: entre el 2000 y el 2009 se realizaron 2.266 ligaduras ante 3 vasectomías. Mientras que en el 2017 las mujeres que recurrieron a este método quirúrgico fueron 2041 (casi la totalidad de los primeros 9 años) y los hombres, apenas 90. Si bien la brecha se achica, pero sigue siendo muy grande.

De un modo más práctico, de las 10 mujeres que llegan a los consultorios de salud pública a consultar por la anticoncepción quirúrgica, las 10 ingresan al quirófano. Mientras que sólo 2 de cada 10 hombres lo hacen.

En lo que respecta a salud privada, la diferencia es un poco más chica de acuerdo a las estadísticas que aporta un conocido centro médico del Gran Mendoza: entre el 2013 y el 2017 se habían realizado 245 vasectomías, aumentando progresivamente. En cambio, fueron 1611 las ligaduras de trompas realizadas allí, sin computar las que se realizan a poco de salir de la sala de parto.

"La mujer es más amiga del sistema de salud, porque es la que carga con la responsabilidad de la salud de los hijos y por eso está más cerca. El hombre no consulta, porque cuando lo hace es porque tiene una enfermedad. Por eso trabajamos fuertemente en la conserjería cada vez que se acercan", precisó la especialista.

Los mitos acerca de la vasectomía que espantan a los hombres

Pudorosos en cuanto a su genitalidad, el sexo masculino es reacio a realizarse la cirugía que modifica la fertilidad de los espermatozoides.

"La vasectomía es un método que es inocuo que no tiene efectos secundarios, es ambulatorio. El hombre tiene miedo de que se haga daño en el genital, que no haya eyaculación y que se altere la erección y el deseo. Cuando explicamos que siguen eyaculando semen sin ezpermatozoide ahí se adhieren al método, ven por donde se aborda y pierden el miedo. Cuando consultan es un gran paso", explicó Cabrera.

Desde la provincia se trabaja en "darle el espacio al hombre en el consultorio de Planificación Familiar para dar información, que pueda consultar y evacúe las dudas", agregó.

De a poco se rompen estructuras

Enzo (39) es padre de dos hijos y hace un año y medio pasó por el quirófano de un hospital privado: "mi esposa tuvo un segundo embarazo complicado en los últimos meses y muy doloroso el parto, como decidimos no tener más hijos me hice la vasectomía", comentó a este medio.

"Entre mis amigos son varios los que se la han hecho, se van rompiendo barreras de a poco y los hombres tenemos que participar de la planificación familiar. Además es ambulatoria, hay alguna molestia después, pero no modifica nada el acto sexual", explicó.

Otro caso similar fue el de Luis (44), quien decidió hacerse la vasectomía luego de que con su esposa acordaran no agrandar la familia luego de los dos pequeños que ya la conforman. Ante el riesgo en la salud de ella por tomar anticonceptivos, accedió a la cirugía en una clínica privada previa consulta con el médico.

"La responsabilidad en la planificación es de los dos, en nuestros tiempos contemporáneos es de ambos, atendiendo cada uno su función biológica", indicó a este medio.

Anticoncepción quirúrgica: ¿dónde hacerla?

Los efectores que realizan estas cirugías están en igualdad de condiciones ya que se realizan, para ambos sexos, en Hospital L. Lagomaggiore (Ciudad), Hospital A. Perrupato (Ciudad), Hospital Regional D. Paroissien (Maipú), Hospital Regional A. Scaravelli (Tunuyán) y Hospital Schestakow (San Rafael).

Las ligaduras de trompas también se realizan en el Hospital R. Carrillo (Las Heras), Hospital C. Saporiti (Rivadavia) y Hospital de Malargüe (Malargüe). Por su parte, las cirugías para vasectomías pueden hacerse en Hospital Central (Ciudad) y Hospital V. Tagarelli (San Carlos).

Una vez realizada la consulta en un efector público donde se explica el método en todos sus aspectos, se firma un consentimiento informado. Luego serán los especialistas, en ginecología o urología, quienes soliciten los estudios prequirúrgicos y allí se entrega el turno en donde, de acuerdo a la información vertida desde el plan Provincial de Salud Reproductiva, la espera es mínima para las vasectomías y de menos de un mes para las ligaduras.

¿Cómo planificar una familia con responsabilidad?

Desde el área de salud provincial tienen a disposición una canasta de métodos anticonceptivos que se puede adquirir en forma libre y gratuita.

Para las mujeres hay disponibilidad de tratamientos para ligaduras, DIU medicado con hormonas y con cobre, implantes subcutáneos, anticonceptivos que no afectan la lactancia, ampollas (mensuales y cada 3 meses) que no interfieren en la lactancia (cantidad ni calidad de leche), anticonceptivo de emergencia (pastilla del día después). Mientras que para el sexo opuesto se encuentran los preservativos y las ya mencionadas vasectomías. También hay stock de test de embarazo que pueden ser pedidos por hombres y mujeres en los centros de salud, al igual que los preservativos.

El trabajo desde el programa se hace "con doble método, por ejemplo preservativos y ampollas, por el tema de la transmisión sexual y además que el hombre sepa que si se cuida sólo la mujer, puede haber riesgo", especificó Cabrera quien subrayó: "El que no se quiere cuidar, es porque no quiere, no hay excusas". 

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