Análisis
Mucho slogan, nada de opinión
Domingo, 1 de octubre de 2017Se construye desde los medios, las redes y la política escenarios favorables en clima electoral.
Por: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

Llegó octubre, se acabaron las especulaciones. El oficialismo lanzado a una campaña sin candidatos y apoyada en números mediáticos de la economía que no tienen reflejo en la realidad. La oposición prendiendo velas al desempeño de CFK única figura con volumen y desempeño opositor propio. Hasta el más anti kirchnerista de los opositores necesita de un triunfo o un muy buen desempeño de la expresidenta para tener cierta esperanza de construcción política.

Siempre es polémico entrar en terreno político mediático, pero solo desde cierto romanticismo o ingenuidad política se puede seguir sosteniendo que los medios de comunicación -en las más variadas formas- no tienen incidencia en la vida política, social y económica de una sociedad.

La proclamación oficial de la llegada del "segundo semestre" es difundida con énfasis por parte de la mayoría de los medios, sin embargo prolijamente olvidan mencionar que en ningún caso aún se llega a los niveles de actividad de 2015 año que vivimos al borde del espanto según afirman esos mismos comunicadores junto a funcionarios y lobbystas de esta gestión.

Un buen ejemplo de esta tergiversación o construcción mediática son los despachos de cemento, estrellas de la supuesta súper reactivación de la obra pública y privada. La Asociación de Fabricantes de Cemento Portland es la entidad que mes a mes da los datos. Solo hay que entrar a su web, algo que parece de extrema dificultad para algunos analistas, para desenmascarar la construcción mediática oficialista.

La Argentina para los fabricantes de cemento suele tener un paraíso cada año impar en sintonía con los procesos electorales como se puede observar en el cuadro. Es extremadamente cierto que los despachos de cemento aumentaron un 10% interanual contra el desastre provocado por el Ejecutivo en 2016. Pero lo cierto es que de 2015 a 2016 los despachos habían caído el 13 % en el acumulado de los primeros ocho meses del año. En números absolutos se confirma con más crudeza aún que ningún segundo semestre ha llegado.

En el acumulado de enero a agosto en 2013 se despacharon 7.712.000 Tn, en 2014 fueron 7.353.000 Tn, en 2015 se alcanzaron 7.994.000 Tn, en 2016 -con la paralización absoluta generada en obra pública- se despacharon 6.982.000 toneladas, y estos primeros ocho meses de 2017 con el supuesto boom 7.701.000 Tn. Como se ve el brote verde no solo está lejos del 2015 ni siquiera alcanza los números de 2013.

Se construye desde los medios, las redes y la política escenarios favorables en clima electoral, algo que no solo pasa en la Argentina, el nuevo orden mundial de la política está dominado por nuevas formas, por un no mensaje permanente que se construye a partir de fragmentaciones, no verdades y desinterés y hartazgo de sociedades que tienen otras urgencias.

El mentado crecimiento económico sigue sin encontrar reflejo en la realidad, los números del consumo siguen tan planchados como los últimos 20 meses, el déficit creciente de la balanza comercial debería encender alertas por que profundiza la ausencia de uno de los bienes más escasos de la Argentina, el dólar, que solo se compensa con más y más endeudamiento.

La cercanía electoral desata especulaciones verdes, el viernes el BCRA tuvo que vender 374 millones de dólares y debió elevar las tasas secundarias de las LEBACS por encima del 27% para plazos cortos.

La pulseada con los sectores exportadores agropecuarios e industriales sigue en pie y con fuerza. Desde el Ministerio que encabeza Ricardo Buryaile aseguran que quedan más de 20 millones de toneladas de soja en silo bolsa esperando una mejora en el tipo de cambio y el 1 de enero día que entra en vigor una nueva baja en las retenciones. Por el lado de los exportadores industriales presionan con promesas de inversiones solo si una devaluación, complementada con reformas a la legislación laboral y los convenios de trabajo, mejoran su "competitividad".

La reforma laboral debe ser el debate más anunciado y deseado por un Gobierno que avanzará sin dudas en ese camino pero espera los resultados de octubre para decidir las formas y los métodos. Mientras se adelanta seduciendo a los sindicatos y sindicalistas con otra reforma, la del sistema de salud que promueve una fenomenal transferencia de recursos desde el bolsillo de los ciudadanos y afiliados hacia las arcas de las obras sociales y prestadores.

La propuesta a la colombiana es ni más ni menos que cientos de prestaciones pasen a ser pagadas por los pacientes y no por las obras sociales y las prepagas. La modificación del PMO, la creación de un organismo que auditara y autorizara las prestaciones y los límites a la cantidad de estas son algunas de las ideas ya plasmadas en algo más que borradores. Para que se entienda fácil un afiliado tendrá derecho a tres radiografías semestrales; la cuarta la paga. El Ejecutivo pretende así bajar el desfinanciamiento de las obras sociales sin afectar ganancias de los prestadores concentrados y transfiriendo costos a los laburantes y ciudadanos.

La campaña electoral tiene escasa presencia de candidatos y de debates de los temas por venir y sobre los cuales quienes sean electos legisladores tendrán - o deberían tener- importante intervención. Sería más que interesante dejar los slogans y jingles de lado por un rato para escucharlos opinar de estos temas centrales para el futuro de la sociedad.

¿La economía está creciendo?
56
Tamaño del texto