homicidio en las heras
Una enemistad entre barrios generó el asesinato en una fiesta clandestina
Lunes, 24 de julio de 2017Los organizadores identificaron a los autores. Dijeron que desde hace años tienen una disputa y que ahora quisieron empañar la fiesta. Liberaron a los detenidos.
Por: Pablo Segura

El fiscal de homicidios Gustavo Pirrello ordenó la liberación de los primeros dos sospechosos que tuvo la causa que investiga el asesinato de un joven durante una fiesta clandestina realizada en Las Heras.

Esto luego de que los organizadores de la fiesta, denominada San Lorenzo Fest, aseguraran que los sospechosos son amigos de la víctima fatal, Gastón Álvarez (27) y que nunca robaron el VW Bora, sino que abordaron el auto con la intención de ir en busca de los autores del asesinato.

En base a esto, el joven de 26 años que estaba aprehendido -el otro sospechoso era un menor de 13- salió de la comisaría tras prestar una declaración informativa.

En ese relato, aclaró gran parte del móvil del asesinato. Explicó que él junto a sus amigos, todos oriundos del barrio San Lorenzo de Las Heras, organizan fiestas a menudo.

Y que esta vez fueron blancos de un ataque por parte de al menos dos jóvenes del barrio Santa Teresita de Las Heras, a quienes identificaron con sus apodos -tienen entre 20 y 25 años-.

Explicaron que con estos individuos tienen una enemistad de hace tiempo y que generalmente intentan "empañar" las fiestas que ellos organizan, como así también harían estos cuando el evento es en el Santa Teresita.

Los barrios Santa Teresita y San Lorenzo de Las Heras, ubicados a metros de distancia y escenario de múltiples enfrentamientos. 

En base a todo esto, los amigos del joven fallecido explicaron que en medio de la fiesta apareció un auto, desde donde efectuaron dos disparos.

"Del auto no se bajó nadie. No hubo pelea, ni nada. Pasaron y dispararon contra la casa", explicó una alta fuente judicial.

Lo cierto es que uno de esos proyectiles fue a parar al pecho de Álvarez, quien falleció a los pocos minutos.

En medio del caos que generó el ataque, dos amigos del chico fallecido salieron en busca de los autores y para ello utilizaron el VW Bora de otro amigo de ellos.

A las pocas cuadras, en San Juan y Juan José Paso del barrio Tamarindos II, chocaron y tuvieron que abandonar la persecución.

El Bora en el que los amigos del chico fallecido fueron en busca de los autores. En un primer momento se creyó que había sido robado. 

En un primer momento se creyó que los dos ocupantes tenían vinculación con el ataque, pero luego se descartó con la declaración de varios testigos, incluida la del dueño del rodado.

Así las cosas, el fiscal Pirrello tiene datos de quienes serían los autores del asesinato, aunque restan recolectar pruebas para fundamentar una posible acusación en contra de ellos.

A metros de donde quedó el Bora se halló una pistola calibre 22, que está siendo peritada. Sin embargo, de acuerdo a los primeros informes de los médicos forenses, no sería el arma homicida, pues la bala que mató a Álvarez sería de un calibre más grueso -9, 32 o 38 milímetros-.

El crimen

Álvarez falleció en la madrugada de este domingo, durante una fiesta clandestina que se realizaba en un salón ubicado en Tomás Guido y San Juan de Las Heras.

Jóvenes del barrio San Lorenzo de ese departamento habían organizado el evento, el cual se promocionaba a través de Facebook.

El salón donde se realizó la fiesta. 

La entrada tenía un costo de 60 pesos y a quienes ingresaban se les colocaba un precinto identificatorio.

La fiesta, a la que concurrieron más de 200 jóvenes, tenía barra y DJ. Incluso, fuentes judiciales se mostraron sorprendidas por la organización del evento.

En medio de la noche, dos sujetos que se movilizaban en un auto pasaron por la puerta del salón y efectuaron disparos contra la gente.

Uno de esos balazos provocó la muerte de Álvarez, quien hacía trabajos de "patovica" en la puerta del lugar.

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