El PJ confundido en un maquillaje
Martes, 16 de mayo de 2017Mendoza necesita una oposición fuerte, renovada, en sintonía con las urgencias del momento y que tenga la capacidad, la habilidad y la virtud de hacer dudar a quien hoy maneja el centro de la escena a gusto y placer.
Por: Marcelo Torrez - Director General de Medios Andinos

En algún momento la oposición política de Mendoza debe reaccionar. Por su bien, desde ya, pero mucho más por la provincia. Urgente se necesita, en Mendoza, que aparezca una oposición fuerte, renovada, en sintonía con las urgencias del momento y que tenga la capacidad, la habilidad y la virtud de hacer dudar a quien hoy maneja el centro de la escena a gusto y placer. Al menos dudar para que el debate sobre la cosa pública se pueda enriquecer y nutrir de otras miradas y no discurrir, como lo hace hoy, en un monólogo del que no necesariamente debe salir todo bien.

Y las señales que está dando el peronismo, la principal oposición en Mendoza y cuando se habla de oposición se habla del peronismo, no son las mejores. El manojo de líderes que hoy representa al movimiento viene de conducir un congreso partidario en donde, pareciera, que lo más importante que se ha discutido allí adentro haya sido la decisión de no volver a usar nunca más la sigla del Frente para a Victoria (FPV) para pasar a llamarse PJ a secas. Es decir, una vuelta a las bases, supondrá cualquier incauto que se encuentre con la novedad. Pero de fondo muy poco o casi nada.

Sólo un maquillaje que, en verdad, pretende significar y decir mucho: como que el peronismo mendocino del momento no es ni kirchnerista ni mucho menos cristinista. Pero ese decir "mucho" sólo queda flotando, suspendido en ese microclima en el que se mueven hoy los intendentes peronistas y algunos pocos dirigentes de peso que le dan vida a lo que se ve hoy del PJ, pero que prefieren quedar entre bambalinas, no salir a la superficie, mucho menos en los medios porque sus nombres están estrechamente ligados a las derrotas y fracasos de los últimos años; nombres tales como Carlos Ciurca y Rubén Miranda, por citar dos casos muy claros.

El congreso no abordó los temas de fondo. Dudó en inmiscuirse en el tema que muchos de los congresales pretendían, por caso en hacer una descripción a fondo del estado de situación económica de la provincia que, si bien ya es harto conocido que no se encuentra pasando por el mejor momento, para muchos el peronismo tiene mucho que decir. La duda viene por el lado de las responsabilidades del propio PJ. Quizás no haya estado mal que ese asunto no surgiera plasmado en un documento final del encuentro si es que todavía, como se ve, el propio peronismo no tiene internalizadas ni menos asumidas las consecuencias de sus dos gobiernos anteriores al del Alfredo Cornejo. Y aquí está presente uno de los padecimientos que tiene el peronismo del momento y con el que lucha internamente: hasta que no se haga cargo de lo ocurrido en los últimos años, mal se puede desde esta tribuna opositora, la del peronismo, decir como deben ser las cosas.

Está en una situación similar a la de un paciente que no reconoce su problema y por ende tampoco se explica por qué no mejora su estado. Dicho esto, los dirigentes piden paciencia. Sostiene que están dando los primeros pasos para resolver sus problemas internos para luego ocuparse de lo que la sociedad le reclama.

Uno de sus graves problemas internos lo tiene con el pasado reciente. Mientras un grupo, como La Cámpora, sin culpas y sin autocrítica alguna hace ruido y pide atención defendiendo las gestiones de Néstor y de Cristina, el resto intenta tomar distancia pero sin nadie que lidere el camino ni diga por dónde ir. La Cámpora tiene identidad, sabe a dónde va y qué es. Tampoco pareciera que le importe mucho el rechazo que provoca en buena parte de la sociedad. Apunta al núcleo duro que hoy acompaña a ciegas a Cristina y festeja sus incursiones por el parlamento europeo hablando de la estafa electoral que, para ella, produjo Macri en la Argentina. Lo que puede ser, visto de otro modo, como una actitud peligrosamente reaccionaria como nunca se ha visto contra un proceso electoral que nadie acusó de dudoso o fraudulento. Una reacción antidemocrática como hacía mucho no se escuchaba en la política argentina. Los pibes de La Cámpora no dudan en defender actitudes como esas por el simple hecho de que están convencidos de que lo que dice su líder es la realidad.

En el peronismo mendocino no se ha escuchado una sola voz en contra de aquellas declaraciones. No hay quien asuma el rol de explicarle a la sociedad lo que no quieren ser porque tampoco se han hecho cargo de lo que han sido hasta hace poco. Un paso es cambiarle el nombre al frente, interpretando que volverán a encantar a la ciudadanía con solo esa medida.

Pero así y todo, esa movida simple, pero fuerte desde los simbólico, ha sacado a la superficie la interna. El kirchnerismo, molesto, se debate entre irse del peronismo o competir buscándose un lugar en el movimiento. Los peronistas tradicionales quieren que se presenten en las PASO confiados en que les ganarán las elecciones para dominarlos definitivamente. En el kirchnerismo no están tan seguros de eso, pero de igual manera analizan el escenario: si van por dentro pueden perder y se quedan sin nada; también pueden dar un batacazo improbable porque no tendrían la fuerza suficiente para controlar el aparato de los intendentes. Entonces evalúan dejar el movimiento. En unas PASO pueden obtener los votos suficientes para ganarse el derecho de competir en octubre y dejar sentado lo que son.

Los tradicionales saben, además, que no pueden darse el lujo de perder soldados. Con el kirchnerismo afuera la derrota sería mucho más humillante de lo que imaginan. Un acuerdo es lo que necesitan. Una gran discusión interna que no se ha dado para reconocerse asimismo y elaborar de a poco una reconstrucción hacia otra cosa distinta de lo que han sido.

Escuchá la columna de Marcelo Torrez en SIN VERSO, aquí:

¿Creés que el PJ mendocino está comenzando a despertar tras la derrota?
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Comentarios
Laura
19-05-17 23:08
No creo en un análisis con tanta superficialidad ! Si desde afuera con información de pasillo se puede hablar , o escribir , sobre la dinámica partidaria no solo del peronismo sino de cualquier partido Es reducir el análisis político a mero chisme !
mecenas
16-05-17 16:00
El pejotismo mendocino no deja de sorprerdernos con sus anacronismos y desaires a la inteligencia. En un momento donde el modelo nacional impuesto por cambiemos hambrea al pueblo, y gran parte de la cuidadanía posee ciertas nostalgias por el modelo anterior, se da un paso de retroceso con algo tan simbólico como el cambio de nombre.
ALEJANDRA
16-05-17 12:52
JAAAA....HACE RATO QUE LA TIENEN SUPER CLARA....SE VICTIMIZAN Y SE HACEN LOS TONTITOS...TOTAL SIEMPRE SON SOCIOS OCULTOS O VISIBLES...LO IMPORTANTE ES NO PERDER PLATA...LOS SOLDADOS NI LES PREOCUPA....SON MAESTROS EN COMPRAR VOLUNTADES Y SOMETER A LOS INÚTILES, DESINFORMADOS, VULNERABLES.....O SEA LES VIENE JOYA QUE HAYA HAMBRE....TODO LES SALDRÁ MAS BARATO.
demetrio
16-05-17 12:28
muy buena su nota sr. marcelo torrez
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