columna política
¿Adónde vamos?
Domingo 12 de Febrero de 2017
Por: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

Una sola cosa parece ser segura en la política argentina: como dicen en el campo "nadie sabe para dónde salta la liebre". Si algo sorprendió esta semana al elenco gobernante es el estallido del escándalo del Correo Argentino.

Tanto sorprendió a sus actores, que sus espadas comunicacionales de primera, segunda y tercera línea salieron como los toros en San Fermín en tropel y a la bartola, sin unificar discursos ni criterios, intentando solventar el desastre.

En la intimidad del Gobierno, aseguran que lo que más le dolió al Presidente fue que le arruinaron no solo su descanso, sino la puesta en escena del lanzamiento del Plan Patagonia. La cara de Rogelio Frigerio en la conferencia de prensa en Viedma junto a los gobernadores de la región lo decía todo.

La revelación del colega Ari Lijalad (que dialogó en la semana con Radio Andina) descolocó el mapa político. Es cierto que sobre el monto de la deuda hay media biblioteca en contra y media a favor, pero de lo que no hay dudas es que el conflicto de intereses es enorme.

Es lo más parecido a un escándalo que el Estado, a través de sus representantes, acepte cobrar una deuda de 300 millones pesos dólares de 2001 en 300 millones de pesos 2017 pagaderos en 15 cuotas anuales con un interés del 7%. Puede haber dudas en si hay que cobrar intereses o no de estos 15 años, pero no las hay en que las cuotas y el interés aplicado hacia adelante, una vez cerrado el acuerdo, es absolutamente leonino para las arcas del Estado y un verdadero regalo para la familia presidencial.

El mismo Estado que publicita como un verdadero regalo a través de bancos oficiales 50 cuotas al 19% anual para el consumo, asegura que es muy beneficioso cobrarle un 7% a un eterno deudor del Estado y ni siquiera lo obliga a desistir de los juicios que este tiene contra el mismo Estado. En resumidas cuentas se puede dar la paradoja de que el Estado le tenga que devolver al mismo deudor un piso de 4.000 millones de pesos por el mismo caso en que le cobra apenas 300 millones.

En síntesis, si eso no es licuarle la deuda y darle beneficios a la familia presidencial, inalcanzables para cualquier ciudadano o empresario argentino, habrá que rever seriamente toda terminología usada en la política argentina.

Este verdadero desatino en este conflicto de intereses, que fue desvelado por el dictamen de la fiscal Gabriela Boquin que tiene verdadera autoridad en temas de concursos y quiebras (solo basta ver sus dictámenes y curriculum académico), terminó envuelto en la lógica PRORadical de la pesada herencia y del ámbito privado.

El analista Luis Bruschtein planteaba en las últimas horas una reformulación de aquel viejo axioma de Cesar Jaroslavsky ese de "atacan con la libertad de prensa y defienden como un partido político". Bruschtein provoca para el debate, afirmando que "Por una cuestión publicitaria, convierten a sus vidas privadas en públicas -como hace Macri cuando expone permanentemente a su esposa y su hija pequeña- y pretenden que lo público sea una cuestión privada".

La seguidilla de medidas-favores que este Gobierno tomó en apenas un año para con los sectores más poderosos y concentrados del poder y con sus propias familias y empresas tiene, en términos económicos contantes y sonantes, una magnitud difícil de imaginar y hasta de calcular. Lo extraño es que pueden ser catalogados como actos de corrupción flagrante pero se realizan no en la oscuridad como es de imaginar, sino a plena luz del día y con medidas administrativas firmadas por el propio Presidente y sus ministros.

Decisiones como nombrar Supremos a titulares de los estudios jurídicos de ese poder económico por DNU, financiar obras de las empresas familiares por decreto cambiando las condiciones de licitación, incluir por fuera de la ley y por decreto simple a la familia en los beneficiados por el blanqueo de capitales, sobre endeudar al país con los bancos en donde los negociadores fueron empleados, entregar rutas aéreas a la empresa que compró la compañía de aviación de la familia presidencial, adjudicar frecuencias satelitales a la sociedad fundada por el presidente del Senado, aumentar las tarifas eléctricas y recién después vender la participación accionaria en las empresas generadoras, condonar deudas, derivar los fondos el ANSES a paraísos fiscales y un sinfín de etcéteras se acumularon en apenas un año. La lista podría asombrar pero está claro que los factores del poder llegaron al Estado democráticamente no para gobernar, sino para no perder tiempo.

La gestión del PRO en conjunto con el Radicalismo que baja las banderas, dejan al descubierto una construcción social, mediática y política falaz. Lo que molestaba a los grupos concentrados y a una parte de la clase media argentina aspirante a más, no era la corrupción que está marcada en el ADN argentino desde la creación de la Aduana en el Virreinato - de hecho no se los ve expresarse indignados, ni llenar las calles ante estos atropellos - lo que molestaba era la conquista de derechos y bienestar por parte de la clase trabajadora y los sectores más postergados y vulnerables de la Argentina, aunque esta fuera a los ponchazos y con varios defectos.

Seamos sinceros y realistas: bajo el discurso de la corrupción (y esto no es negar que haya habido) se escondió la bronca real y xenófoba del "mirá el negro el auto que se compró", el "se embarazan para cobrar", "la canaleta del juego y la droga", se escondió "el cómo se va a ir de vacaciones si es mi empleada doméstica".

Lo paradójico del caso es que esa masa ciudadana terminó votando a sus propios verdugos. Hoy no solamente los trabajadores y los más postergados sufren las arbitrariedades económicas del ajuste, lo sufren las economías regionales, lo sufre esa clase aspiracional que re-equipó su hogar en cuotas pagables con el ahora 12; la señora que, a pesar de que no lo necesitaba, se plegó a la jubilación para amas de casa o el comerciante que se quejaba de la cadena nacional y hoy ve su negocio vacío por horas y lucha por no cerrar.

Los indicadores económicos de enero siguen siendo tan malos como los de todo el 2016, el consumo perdió un punto y medio, la inversión sigue sin aparecer y las importaciones siguen en disparada, mientras los desocupados aumentan por goteo día a día y el gobierno se muestra desorientado cuando tiene que gobernar.

Un claro ejemplo de esa desorientación es la gira que encarará el Presidente en estos días. Después de comunicar por altavoces la decisión política de darle la espalda al Mercosur, el Brexit y la victoria de Donald Trump, obligaron a borrar con el codo lo planteado y apremian al gobierno a fortalecer el bloque regional para negociar con una Europa sumamente inestable y con los países emergentes. Parece no haber bitácora ni hoja de ruta, excepto cuando de hacer negocios se trata. 

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Comentarios
luis
14-02-17 09:14
y todo es igual ...nada es mejor...lo mismo un burro que un gran profesor.......
Rafael
14-02-17 00:27
Un verdadero análisis de esta triste realidad. Gracias Marcelo.
Gastón
13-02-17 21:20
Siempre lo mismo!
Cam-ba-la-che!:

Que el mundo fue y será Siglo XX y el tango Cambalache
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también;
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
barones y dublés.
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos en un merengue
y en el mismo lodo
todos manoseaos.

Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor,
ignorante, sabio, chorro
generoso o estafador...
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
Lo mismo un burro que un gran profesor.
No hay aplazaos ni escalafón,
los ignorantes nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura,
colchonero, Rey de Bastos,
caradura o polizón.

¡Que falta de respeto,
qué atropello a la razón!
cualquiera es un señor,
cualquiera es un ladrón...
Mezclao con Stravisky
va Don Bosco y La Mignon,
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera
irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remache
ves llorar la Biblia
junto al calefón.

Siglo veinte, cambalache
problemático y febril...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil.
¡Dale, nomás...!
¡Dale, que va...!
¡Que allá en el Horno
nos vamo´a encontrar...!
No pienses más; sentate a un lao,
que a nadie importa si naciste honrao...
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura,
o está fuera de la ley.
Federico S
13-02-17 19:54
Mis felicitaciones al periodista porque ha tenido una envidiable claridad para ver este lamentable circo.
marcelo
13-02-17 15:02
hasta cuando vamos a seguir buscando culpables sin involucrarnos, "la de corrupción de los K"... "los actos de corrupción de Macri"...
PERON, GALTIERI, MASORIN, MENEM, K, MACRI, los sindicatos y hasta la AFA ...todos son y fueron corruptos por que los dejamos, votamos al que mas te promete, el que mas te da .... conclusion SOMOS NOSOTROS LOS CULPABLES... somos un pueblo corrupto , y me duele ver el país que va a recibir mi hijo.-
Ana
12-02-17 18:17
MACRI GATO COMPRÁ UNA BRÚJULA!
Nestor Fabian Espina
12-02-17 17:56
Si no pueden o no saben,si no tienen el horizonte claro entonces tienen un solo camino
mecenas
12-02-17 14:56
El desfalco que está sufriendo el estado, no el gobierno que posee miembros más ricos y con menos deudas, afecta cada día más su financiamiento con medidas que lo empobrecen. Por eso paritarias de dos mangos.
p
12-02-17 14:27
Yo creo a cirugia ya la hizo y la argentina todavia no se dio cuenta . Bajo recaudacion y endeudo y el manana compra acciones de gas.
!ale
12-02-17 14:03
muy buen analis!
Juan carlos
12-02-17 11:35
Muy buen análisis, es lamentable la doble cara con la que se maneja este gobierno, todo de lo que se quejaron o denunciaron ahora lo cumplen como religiosos.....su único amor el dinero y el poder.....están aquí para saquear como saquearon en los '70 y '80 y como negociaron en los '90 con las privatizadas. Que el odio o rechazo que se pueda tener por el anterior gobierno no nuble la vista de lo que esta haciendo "cambiemos" con NUESTRO país, debemos detener tanto atropello por las instituciones y tanto saqueo a los bolsillos de los trabajadores.
Roberto
12-02-17 10:31
Excelente análisis!
Carlos
12-02-17 10:30
La verdad sin lugar a dudas pero hay algo que deveriamos reconocer , los globoerectus ya se dieron cuenta del desastre de su eleccion y cada dia hay menos defendiendo lo indefendible !!!
Lucio
12-02-17 09:24
Excelente.... más claro hechale vino!!!
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