Hockey sobre patines
La mala experiencia de un deportista mendocino en Europa
Miércoles, 17 de febrero de 2016Julián Martínez fue a jugar al hockey sobre patines en el Basilea de Suiza, pero al llegar se enteró que debía trabajar ocho horas en una construcción. Después de eso debía entrenar.
Por: Gustavo Salinas

 Julián Martínez es uno de los tantos jugadores de hockey sobre patines de nuestra provincia que tiene ofertas del mercado europeo. El llamado llegó de un club importante, el Basilea de Suiza. Hacía allá fue con la ilusión de ganarse un lugar pero al llegar una mar de malas noticias empañaron la aventura. Desilusión, bronca y una mala experiencia que también sirve para crecer. 

Europa mala experiencia I

Simon Von Allmen es un jugador del Basilea que jugó en Petroleros durante un intercambio, allí conoció varios jugadores y ofició de representante para llevarse algunos de nuestros valores al equipo europeo: “A mí me contacta Simón para ir a jugar al hockey al Basilea me dijo que necesitaba tener un trabajo para justificar visa de trabajo eso sino tenes ciudadanía europea” comentó Julián que tiene ciudadanía española y dio por descontado que él no necesitaba visa laboral. “El trabajo sería de ayudante nada que te mate, jajajajaja” había escrito Simón en uno de los primeros contactos por internet que tuvo con el deportista mendocino (foto).

El primer acercamiento con la institución suiza ya no fue bueno: “Llegamos y allí nos enteramos que todos los jugadores trabajaban en la constructora del presidente, pero nosotros teníamos nuestro arreglo entonces no fuimos a la obra” y agregó: “hasta que los jugadores que trabajaban en la empresa se quejaron por nuestra ausencia en el empleo”.

Tras pasar los primeros días, entrenando como habían quedado en el contrato llegó el llamado: “Un día nos mandan un mensaje que teníamos que ir a la obra de construcción que está a 200 kilómetros de la ciudad” contó Julián que agregó: “Con el presidente no se podía hablar, todo era por intermediario, pero un intermediario que era de confiar, Simón que comío en mi casa y conoce a mi amigos, yo confíe en él”, aseguró.

“Cuando llegamos a la construcción no había ningún jugador trabajando, entonces el presidente se enojó y nos dijo que teníamos que trabajar cuatro días a la semana, ocho horas por día, sino que nos volviéramos a la Argentina”, relató el ex jugador de Petroleros y Casa de Italia entre otros.

Para Julián y sus compañeros, la idea de viajar hasta la construcción, trabajar y después volver para entrenar era una verdadera locura: “Nosotros queríamos trabajar en el hockey no en la construcción, no es lo mío, no tengo idea” y agregó “Además no le servía ni a ellos ni a nosotros. No tengo idea de construcción. Contrataron albañiles que saben patinar” sentenció Julián.

Con este escenario el jugador argentino intentó negociar junto a otros compañeros que estaban en la misma situación pero el presidente no dio opción: “Nos dijo que teníamos que trabajar cuatro días, ocho horas o nada y como no arreglamos y no quisimos trabajar, nos fuimos, devolvimos algunos elementos otros nos los dejamos, nos pagaron casi todo el sueldo y nos fuimos”, comentó.

Europa mala experiencia II

Con la sensación de estafa en la fe, los jugadores argentinos emprendieron el retorno al país, pero antes pasaron por otros clubes interesados en sus servicios. “En Italia me sale una oferta del Giovenazzo y Monza. Había que pagar 6 mil euros a la federación y los dos clubes lo querían pagar” contó y agregó: “Había decidido jugar en Monza pero desde Suiza no me quisieron firmar el pase por inclumiento de contrato”, expresó aún con bronca.

“Empezamos a negociar pero ellos nos pidieron 15 mil euros para firmar mi pase, eso más los 6 mil del tranfer”, explicaba Julián mientras narraba sus penas: “Al último bajaron a 7 mil quinientos euros más el transfer pero ya no había tiempo de nada, cerraban los libros de pases” manifestó desilusionado.

La primer experiencia de Julián Martínez en el viejo continente fue completa: “No sólo tuve la mala experiencia con ellos sino que además me cortaron la chance de seguir mi carrera en europa” y agregó: “Lo que más me duele es que yo confiaba en Simón y me terminó perjudicando”.

Con este escenario, cuesta pensar en una segunda oportunidad, pero Julián sabe que es parte del juego y no le teme a una segunda vuelta: “La próxima vez voy a leer de arriba abajo, pero ya sabemos que hay clubes que se manejan bien y otros que se manejan mal” y agregó: “Lo positivo es que quedó buena relación y con chances de volver en otros clubes”.

La pregunta es casi obligatoria: ¿Qué pasó con Simón?, el tipo que los llevó al Basilea:

- Con Simón quedó todo mal, me bloqueó del teléfono. Me borró del facebook todo, el último contacto era del celular de la novia de mi hermano. El no se jugó por nosotros y eso es lo que duele.

Las malas experiencias deben servir para aprender y eso Julián lo sabe “Lo que más bronca me da es que te cambien las condiciones estando allá y que crean que nos hacen un favor. Allá nos decían: “acá no vas a pasar hambre, esto no es Argentina” y agregó “Se creen que acá estamos todos tirados”.

“La verdad para mí fue una experiencia de mierda pero trato de recatar algo” y cuenta: “Si a otro jugador se le da una situación similar debe saber que en Suiza te hacen trabajar si o si, por lo menos en el Basilea”, sentenció.

No todo lo que brilla es oro, no todo lo europeo es bueno, pero todo sirve y siempre se suma si se acumula en el baúl de la experiencia. 

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